La vida monástica hoy
Boletín AIM - No. 126, 2024
Contenido
Editorial
Dom Jean-Pierre Longeat, OSB, Presidente de AIM
Lectio divina
“Anda, vende lo que tienes…” (Mt. 19, 21ss)
Dom Jean-Pierre Longeat, OSB
Perspectivas
• La vida monástica: respuestas al cuestionario AIM
Equipo Internacional de AIM
• Resumen de respuestas al cuestionario
Equipo Internacional de AIM
Noticias
Visita a Canadá y Estados Unidos
Dom Jean-Pierre Longeat, OSB
Reflexiones
Un Breve Ensayo sobre la Visión Visual
Dom Jeremy Driscoll, OSB
Testigos
Viviendo en una Comunidad Monástica Multicultural
Dom Paul Mark Schwan, OCSO
Arte y liturgia
La Saga de la Sala Capitular Santa María de Óvila
Dom Thomas X. Davis, OCSO
Grandes figuras de la vida monástica
Hermana Judith Ann Heble, Segunda Moderadora de la CIB
Madre Maire Hickey, OSB
In Memoriam
Madre Lazare de Seilhac (1928-2023)
Hermanas Benedictinas de Saint-Thierry
Recensiones
Dom Jean-Pierre Longeat, OSB
Editorial
Tras la publicación de “Un Espejo de Vida Monástica Hoy” y “El Sueño Monástico”, el equipo de AIM International decidió iniciar una consulta importante con varios líderes monásticos para descubrir los problemas más acuciantes de la actualidad, sus quietudes, sus prioridades, la ayuda que les gustaría recibir de AIM y algunos ejemplos significativos de logros recientes.
Algunos de los consultados quedaron sorprendidos por el cuestionario de la AIM. La Alianza Inter Monástica a menudo se percibe simplemente como fuente de financiación para proyectos que le remiten las comunidades jóvenes en África, Asia, América Latina, Oceanía y Europa del Este. Pero conviene recordar que AIM, según sus estatutos aprobados por el Congreso de Abades benedictinos en 2004, tiene también la misión de reflexionar sobre el significado de la vida monástica y destacar su singularidad en diferentes culturas (artículo 6). AIM siempre está ansiosa por promover el conocimiento del valor del monasticismo dentro de las propias comunidades, en la Iglesia y en la sociedad (art. 7).
En este sentido, a veces se ha dicho que AIM es como un observatorio del desarrollo de la vida monástica en el mundo, y puede ayudar a identificar las cuestiones y los principales problemas a los que se enfrenta.
También hay que subrayar que AIM es, junto con DIM (Diálogo Interreligioso Monástico), el único lugar donde las tres Órdenes que siguen la Regla de San Benito, tanto para comunidades de hombres y mujeres, trabajan juntas. AIM también colabora estrechamente con asociaciones monásticas de todo el mundo, lo que le proporciona un valioso conocimiento de lo que ocurre en estas regiones y pone de relieve las diferentes maneras de abordar las realidades de la vida monástica hoy en día.
Por todas estas razones, a AIM se le confía cada vez más una misión profética que, lejos de competir con el papel propio de cada Orden y Congregación busca, de manera complementaria, ayudarles a responder mejor al llamado de Cristo en la vida monástica.
Además de las respuestas al cuestionario, este boletín incluye el relato de la visita a monasterios de la costa oeste de Estados Unidos, un testimonio sobre la visión compartida del gobierno y el reto de la interculturalidad en una comunidad monástica. Hay un artículo sobre las obras de arte relacionadas con la iglesia de la Abadía de Vina (New Clairvaux, California), y un artículo sobre la personalidad y la misión de la Hermana Judith-Ann Hebble, segunda Moderadora de la Comunión Internacional de Mujeres Benedictinas. El Boletín también incluye unas palabras sobre la Hermana Lazare de Seilhac, monja benedictina de Saint-Thierry (Francia) de Saint-Thierry (Francia, Congregación de Sainte-Bathilde), que tan fielmente contribuyó a la vida de AIM y, sobre todo, a formar a varias generaciones de monjes y monjas en la comprensión de la Regla de San Benito. Se preparará un artículo más detallado sobre esta sobresaliente figura de la vida monástica actual. Este volumen se cierra con la reseña de dos libros del padre Denis Huerre (La Pierre-Qui- Vire), que contienen los comentarios de la Regla de san Benito que él mismo dio a su comunidad.
El Boletín empieza con una lectio guiada sobre el texto del joven rico del Evangelio, texto que fue el origen de la vocación de San Antonio, padre de monjes.
Dom Jean-Pierre Longeat, OSB
Presidente de AIM
Articulos
“Anda, vende lo que tienes…”v (Mt. 19, 21 ss)
1
Lectio divina
Dom Jean-Pierre Longeat, OSB
Presidente de AIM
“Anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres; después, ven y sígueme”.
(Mt 19, 21ss)
El diálogo entre Jesús y el joven rico del Evangelio de Mateo 19, 16-26, nunca deja de conmovernos, tan estrechamente resuena con nuestras aspiraciones más profundas. Nos reconocemos en este fiel miembro de la religión judía y nos sentimos profundamente conmovidos por las respuestas de Jesús, que nos dan una clave para entender cómo llevar una vida de discipulado como monjes y monjas. Dejémonos cautivar por este texto, dejémonos guiar por el Espíritu para escuchar esta poderosa palabra que nos puede ayudar en nuestro progreso espiritual.
La pregunta del joven se refiere a lo que tenemos que hacer para heredar la vida eterna: «Maestro, ¿qué buena obra debo hacer para poseer la vida eterna?» (Mt 19,16).
Para empezar, la respuesta de Jesús cita varios de los mandamientos que constituyen la base de los deberes religiosos del creyente. Pero después, ante la insistencia de su interlocutor, su respuesta es muy diferente. Tomémonos un momento para examinar estas dos respuestas de Jesús y, considerando la posición del joven, veamos cuál es nuestra posición.
La primera respuesta: Jesús cita algunos de los mandamientos que resumen los deberes religiosos del creyente. Se limita a recordar los últimos mandamientos del decálogo, no en el orden en el que están puestos en la Biblia (en Éxodo 20 ó Deuteronomio 5). Omite el último de la lista del Decálogo y añade una prescripción de Levítico (19,18) a modo de resumen: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Todos estos mandamientos se refieren al comportamiento moral: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio». Así como el joven rico, muchos de nosotros podríamos responder a Jesús: «Todo esto lo he cumplido».
Nuestro acercamiento a la religión está de algún modo teñido de principios morales tan admirables. Muchos se contentan con esto, y sus vidas son muy loables. Pero otros tienen la impresión de que debe haber algo más en la vida humana y que nuestro futuro no está ligado únicamente a un buen comportamiento moral, por virtuoso que sea.
Entonces el joven insiste: “¿Qué más tengo que hacer?”. Es en este punto cuando aparece en nuestro texto el término “joven”. Al hacer esta pregunta crucial, el hombre realmente se presenta a sí mismo como alguien que quiere algo nuevo. La expresión “joven” literalmente significa hombre “nuevo”, como un bebé recién nacido. Él permite que su profundo deseo salga a la superficie. Jesús, a través de sus palabras y comportamiento, fomenta este proceso en los demás; para él, nada en la vida es más importante que esto: los aspectos más profundos de nuestro ser son invitados a salir a la luz y a ser constantemente renovados por la acción del Espíritu Santo.
Así es como responde Jesús. Él revela lo que realmente está pensando: habla de cumplimiento y no simplemente de obligaciones para cumplir. Éste es el punto de la historia: “Ve, vende todo lo que tienes en tus manos (literalmente) y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; entonces ven y sígueme”.
Al decir esto, Jesús está de acuerdo con la primera parte del Decálogo, que olvidamos constantemente: “No tendrás otros dioses, no te harás ídolos, no tomarás el nombre de Dios en vano, observad el Sabbath”. El punto aquí es no dejarse atrapar con posesiones terrenales. Un ídolo es algo que tenemos en nuestras manos y lo conservamos para nosotros mismos, impidiendo que la vida fluya libremente entre las cosas creadas y el Dios de toda libertad. En consecuencia, “Ve y vende tus ídolos y da las ganancias a los pobres para demostrar que estás diciendo adiós a todo esto y estás liberándote para recibir los tesoros celestiales”.
Aquí es donde a todos nos resulta difícil responder a la llamada personal de Dios. Si no dejamos atrás, si no renunciamos a todos nuestros ídolos, a todo lo que tenemos tan fuertemente en nuestras manos (ídolos que pueden convertirse en la fuerza motriz de nuestra vida, cosas que incluso pueden dictar nuestras acciones y nuestros pensamientos), entonces perderemos el encuentro esencial al que Dios nos invita. Nuestra vida toma un rumbo en el que a menudo la tristeza tiene la última palabra, ya que todo lo que nos prometen nuestros ídolos nunca se cumple.
Cuando el joven oyó lo que dijo Jesús, "se fue triste, porque era hombre de muchas riquezas". El joven veía sus posesiones como meras posesiones, Jesús veía las cosas de otra manera, hablaba de algo muy distinto: de una realidad más profunda que impregna nuestra conciencia y que consideramos como nuestra meta en este mundo, hasta el punto de sacrificarlo todo por ella.
Por supuesto, oigo protestar. ¡No es posible! Sobre todo, cuando Jesús insiste: "Qué difícil es para un rico entrar en el reino de los cielos; es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de los Cielos". Y, sin embargo: "Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible".
La comparación de Jesús no pretende ser literal, sino simplemente despertar las conciencias. En lugar de permanecer en el nivel del comportamiento humano basado en ideas y posesiones idolátricas, debemos renunciar a todo el ensimismamiento y a todo lo que creemos poseer, para vivir verdaderamente la libertad, la alegría y la belleza del mandamiento del amor: ése es el único tesoro del Cielo. Sí, para los seres humanos esto es imposible, pero para Dios todo es posible.
Si examinamos la historia de este joven, veremos que al principio del pasaje se refieren a él simplemente como "alguien": "Y he aquí que alguien vino a Jesús". Este alguien se presenta como autosuficiente; la expresión "alguien" implica la palabra "uno". Él quiere saber qué puede hacer para conseguir la vida eterna. Jesús le señala al Único que es dios, al Único que es bueno. "Sólo Uno es bueno". Así pues, es en nuestra relación con Dios donde nuestra vida encuentra su plenitud y no realizando actos de perfección, que sólo sirven para cumplir con nuestras obligaciones religiosas. Cuando el hombre permite que afloren sus deseos más profundos, se le llama "joven". Está en el umbral del renacimiento. Este renacimiento de lo alto, que está tan a la mano, es particularmente conmovedor en este joven. Cuando finalmente se marchó, sintió una gran tristeza. Por el contrario, la alegría caracteriza a quienes deciden que realmente quieren caminar con Jesús.
Sólo nos queda hacer nuestro este texto hoy.
Nosotros también anhelamos la vida. Buscamos lo que nos falta, porque la mera observancia religiosa no nos da la energía suficiente. Jesús nos invita a desprendernos de todo aquello a lo que nos aferramos. Jesús dijo: "Ningún siervo puede servir a dos señores; o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero" (Lc 16,13). También muestra la importancia de renunciar a nosotros mismos, o más exactamente, a la ilusión que tenemos de nosotros mismos, ya que a menudo nuestro apego a lo externo nos impide ser verdaderamente nosotros mismos. Renunciar a nosotros mismos toca nuestra vida entera, hasta el punto de que podemos nacer de lo alto. No es posible experimentarlo sin renunciar a nuestros ídolos.
Pensemos, pues, detenidamente sobre los ídolos que nos impiden tener una relación libre con Dios, para que podamos dar testimonio de la alegría pascual que nos saca del atolladero en el que estamos metidos.
Sí, venderlo todo para tener un tesoro en el cielo y poder compartirlo amorosamente con los pobres de Dios nos produce una gran alegría. ¿Cuál es el punto de no cumplirlo si es precisamente ahí donde Dios nos promete la plenitud total de nuestra vida? Este es el testimonio que estamos llamados a dar de la salvación de Dios. Si Dios nos ha creado, es para que podamos saborear su propia vida en el corazón mismo del viaje terrenal al que estamos comprometidos: no perdamos más tiempo. El Reino de Dios aquí, entremos en la alegría que Dios nos da y seamos ministros de esa alegría para que el mayor número posible de personas pueda realizarse. Esta es nuestra vocación, y es una inmensa alegría responder a ella.
Respuestas al cuestionario de AIM
2
Perspectivas
Equipo Internacional de AIM
La Vida Monástica Hoy,
Respuestas al cuestionario de AIM
Estas son las respuestas al cuestionario de AIM sobre la vida monástica hoy, seguidas por un breve resumen.
Madre Marie-Thérèse Dupagne, Presidente de la Congregación de la Resurrección
¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
Una de nuestras principales preocupaciones es contribuir a una mejor comprensión de la convivencia en Europa, cuidándonos los unos a los otros, apoyándonos mutuamente, configurando juntos algunos aspectos de nuestra vida y aprendiendo los unos de los otros. Queremos entender cómo la historia ha dado forma a cada una de nuestras comunidades en sus respectivos países, qué les inspira especialmente, con qué están comprometidos. De esta manera, nuestros propios horizontes se ampliarán hacia una mayor unidad.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Nuestra prioridad es vivir el ideal monástico en el mundo de hoy y así dar testimonio de nuestra esperanza a todos los hombres. Queremos hacer esto
- Como mujeres de hoy.
- En la Iglesia de hoy, con un enfoque sinodal.
- En nuestras comunidades tal como son ahora: pequeñas comunidades.
- En el mundo de hoy: una realidad nueva y rápidamente cambiante (desde el punto de vista político y social; inseguridad creciente con la guerra en Europa, etc. afrontando la crisis migratoria y la crisis climática
- Con la llamada a la solidaridad.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
Tal vez sería posible apoyar determinados proyectos, también de formación (por ejemplo: sabemos que hay un buen curso de liderazgo en Roma, pero es más formación en gestión). Desde nuestro punto de vista, necesitamos apoyo para las superioras de nuestras comunidades: vivimos en un contexto distinto al de África, Asia etc. Las superioras tienen que tratar con comunidades pequeñas, la mayoría de veces con muchas hermanas mayores. También tienen que buscar nuevas formas de generar ingresos. Algunos señalan la necesidad de reuniones sobre formación monástica, de estudios teológicos, pero también de dotar a las personas con las competencias profesionales necesarias para organizar o apoyar esta formación. Algunos mencionan la necesidad de formación en habilidades de comunicación, de construcción de comunidad y de relaciones en un contexto diferente del pasado.
AIM también podría organizar un foro para compartir las formas en que acogemos a los migrantes en nuestras hospederías.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
La experiencia de conocernos unas a otras nos ha unido. Asimismo, la experiencia de redactar juntas nuestras Constituciones ha sido muy fructífera en la construcción de nuestra Congregación; las hemos mantenido lo más amplias posible para respetar la especificidad de cada comunidad. Estamos convencidas de que la creatividad proviene de la diversidad y que intentar llegar a la uniformidad habría sido destructivo.
Madre Maoro Sye, Priora General de las Misioneras Benedictinas de Tutzing

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
- El desplazamiento de los centros de vitalidad de nuestra Congregación de Europa / América del Norte a Asia y África: se necesita apoyo para llenar el vacío en el movimiento de las misioneras internacionales al liderazgo local. Buena formación para formadoras, ecónomas y líderes.
- Comunidades envejecidas en Europa, América, esto también está empezando en Asia; comunidades muy jóvenes en África.
- Falta de personas clave.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
- La vida intercultural en los diferentes y diversos contextos de la Congregación, vivir como benedictinas y misioneras, renovación de nuestro carisma, sentido de una Congregación
- Fomentar el intercambio entre prioratos, compartir recursos humanos entre nuestros propios prioratos y tener la experiencia de otro país incluso para las jóvenes profesas.
- Reuniones y encuentros internacionales (Encuentro de Prioras, Semanas Internacionales de Encuentro, Encuentro Internacional de Ecónomos, Encuentro Internacional de Formadores, Programa Internacional de Juniores, Programa de Renovación Misionera en el país donde enviamos las primeras misioneras).
- Talleres durante las visitas.
- Apoyo a las comunidades frágiles en las diferentes regiones.
- Visitas frecuentes de los miembros del Generalato y acompañamiento online.
- Esforzarse por enviar misioneras largo y corto plazo.
- Compartir material espiritual (Ej. Conferencia mensual STATIO).
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
- Seguir publicando material para la formación y la vida comunitaria.
- Seguir financiando encuentros regionales (BEAO, CIMBRA, Seminario RB en Tagaytay, Filipinas).
- Patrocinar estudios de hermanas individuales con el fin de desarrollarlas como recursos humanos para el futuro.
- Patrocinar encuentros internacionales y formación continua.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
- El Programa internacional de Junioras en Roma (Junioras de los diferentes prioratos son invitadas a participar en un programa de un año para vivir, trabajar, rezar y estudiar juntas para una formación intercultural).
- Los encuentros de Prioras y de Formadoras, talleres que tuvieron lugar durante las visitas canónicas, todo ello de manera sinodal: el espíritu de diálogo nos unió en nuestra diversidad mientras experimentábamos el movimiento del Espíritu Santo.
Hermana Asha Thayyil, Presidente de la Congregación de Santa Lioba (Bhopal, India)

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
Nosotras, las hermanas benedictinas de Santa Lioba, nos entendemos como una congregación de mujeres consagradas, enraizadas en Cristo divino y comprometidas con el bienestar de la humanidad, especialmente de los pobres, los oprimidos y los marginados de la sociedad.
Las principales preocupaciones de nuestra congregación son hacer el mejor uso de nuestras capacidades y equiparnos para afrontar los diversos retos de nuestra misión. El futuro de nuestra congregación depende de la sinodalidad que incluye en primer lugar a nuestros miembros, luego a nuestros colaboradores y se extiende luego a toda la sociedad.
Debemos estar preparadas para leer y comprender los signos de los tiempos y, con valentía, hacer los cambios necesarios en nuestra vida personal, comunitaria y apostólica. En el verdadero espíritu de sinodalidad, dejemos de lado nuestros prejuicios, preferencias o intereses personales, si los hubiere, y caminemos juntos buscando la unidad en la diversidad. Siguiendo el ejemplo de San Benito "escuchemos" la voz de Dios y planifiquemos no sólo a corto plazo, sino a largo plazo para que haya longevidad en términos de continuidad y eficacia en lo que planificamos y hacemos.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Considero que nuestras prioridades son
- Practicar diariamente la contemplación intrínseca del llamado a la vida consagrada y centrarnos en los diversos apostolados.
- Mejorar nuestros conocimientos y habilidades a través de la lectura de libros y la exposición a personas y lugares.
- Prestar la máxima atención al desarrollo de recursos humanos entre los miembros a través de diversos programas de formación dentro de la congregación y fuera de ella.
- Hacer de las instituciones educativas centros de cambio social formando a los jóvenes para que sean líderes visionarios con un enfoque ético y sensibilidad hacia la sociedad.
- Dotar de formación actualizada a quienes ejercen ministerios de salud y apostolado social. Formar a más miembros para estos ministerios.
- Tomar la iniciativa de colaborar con otros grupos implicados en los diversos ministerios, con respeto mutuo y espíritu de colaboración.
- Aprovechar al máximo nuestros recursos humanos de acuerdo con las aptitudes y cualificaciones de cada uno. Dotar a las hermanas de la mejor educación posible y desarrollar conocimientos, aptitudes y una actitud positiva.
- Dado que hemos invertido los máximos recursos en el ministerio de la educación, nos centraremos en la educación de calidad y la construcción del carácter de nuestros alumnos. Nuestra prioridad estará al servicio de la construcción de la nación más que al beneficio económico.
- Todas las políticas que formulemos estarán orientadas al mejor interés de cada miembro de la congregación y también del apostolado.
- En la fase inicial nos centraremos en adquirir un conocimiento de primera mano acerca de la vida y la misión de nuestras comunidades, de las relaciones interpersonales entre los miembros y prepararemos un sistema de apoyo para crear mejores vínculos entre los miembros.
- Para un funcionamiento eficaz de la institución, los responsables institucionales deben disponer de tiempo suficiente para establecer relaciones genuinas con la población local. Un factor determinante para el fortalecimiento de la institución es la continuidad de los miembros en la comunidad. Nuestra política será un mínimo de traslados de las hermanas. Sin embargo, será obligatorio tener un sistema de evaluación regular, transparencia y participación de todos los miembros. Las instituciones educativas, sociales y médicas deben marcar tendencia en todos los aspectos.
- Es importante no aceptar las ofertas de viaje y alojamiento por parte de editores que deseen dar publicidad a nuestros centros. Si tenemos que asistir a reuniones o seminarios en lugares lejanos, correremos con los gastos de las respectivas instituciones y así mantenemos nuestra dignidad y honor.
- Nuestras casas religiosas e instituciones deben ser centros de diálogo e intercambio. Por lo tanto, deben ser lugares abiertos donde la gente tenga acceso a las hermanas para recibir orientación y apoyo. Nuestras infraestructuras deben estar al servicio de la humanidad.
- Es imperativo estudiar el estatuto canónico y civil de cada una de nuestras instituciones. Ejemplo: Registro de sociedades en diferentes Estados, fideicomisos, contratos con la diócesis y otras congregaciones religiosas, litigios sobre propiedades, etc.
- El Capítulo es el órgano político y el Consejo, el ejecutivo. Por lo tanto, los Consejeros tendrán más capacidad ejecutiva. Elaborarán un plan de acción en un formato prescrito para un año y, según el plan, se aprobará un presupuesto para cada apostolado que se les asigne.
- Habrá un equipo dirigido por un consejero respectivo para cada ministerio, para asegurar su buen funcionamiento y la eficacia del apostolado.
- Propongo una evaluación anual de los ministerios de todas nuestras instituciones. También propongo una evaluación libre y franca por parte de los miembros de la congregación sobre el trabajo de la Priora y su equipo, para valorar su actuación. La crítica constructiva es necesaria para nuestro crecimiento.
- La evaluación debe hacerse con un espíritu adecuado y basarse en la Visión, los Objetivos y las Políticas. No debe haber lugar para críticas negativas y chismes. Este proceso permitirá a las hermanas analizar la situación y reunir el valor y la confianza necesarios para aportar su granito de arena a través de sugerencias, opiniones y desafíos.
- La expansión de la misión no será la prioridad actual. Nuestra atención se centrará en reforzar las ya existentes.
- No debemos dejarnos llevar por la ilusión de iniciar misiones en el extranjero para ser autosuficientes. Si los recursos humanos se utilizan adecuadamente en nuestras propias instituciones, sus salarios nos bastarían. Esto mejorará la calidad del servicio y la imagen positiva de nuestras instituciones.
- Nuestras hermanas mayores son un gran activo para la congregación. Nosotras aprovecharemos sus conocimientos y experiencia para enriquecer a la generación más joven de la congregación. Aprenderán unas de otras y las jóvenes crecerán imbuidas en el espíritu original de la congregación.
- Los conflictos y las diferencias son inevitables en la vida comunitaria y en el apostolado. Se resolverán entre los miembros de la comunidad en lugar de pedir al equipo directivo que los resuelva. Sería una práctica saludable formar un equipo que tenga las habilidades innatas y adquiridas para resolver estas situaciones y resolver las quejas cuando se produzca una situación de este tipo en cualquier momento.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
Tenemos tres necesidades urgentes que atender.
- Becas para que dos hermanas participen en la formación permanente en Roma.
- Donativos en forma de estipendios de misa.
- Una casa para las hermanas que viven en una zona remota.
Por favor, hagan lo que se pueda. Su respuesta significará más de lo que puedan imaginar para nuestras familias monásticas en la India.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
La gratitud y el reconocimiento son la base de toda relación sólida. Lo mismo ocurre con las relaciones con AIM. Estamos siempre agradecidas por los estipendios de misas y la oportuna ayuda que nos han prestado siempre que nos hemos dirigido a ustedes. Que Dios bendiga todos sus esfuerzos.
Madre Cecile A. Lañas, Presidente de las Hermanas Benedictinas del Rey Eucarístico (BSEK) (Benedictine Sisters of Eucharistic King)

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
- La formación de las hermanas jóvenes y la formación permanente de las profesas perpetuas.
- El cuidado de las hermanas enfermas y ancianas.
- La promoción de vocaciones a través de las redes sociales
- La reparación de los edificios.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Todas las anteriores son nuestras prioridades.
Para la FORMACIÓN, hemos hecho todo lo posible por aprovechar los seminarios gratuitos en línea y otros seminarios y conferencias. Algunas de nuestras hermanas jóvenes fueron enviadas a estudiar en línea, pero también solicitamos programas de becas. Algunas fueron concedidas, otras no.
Para el cuidado de los enfermos, utilizamos la pequeña cantidad de financiación que proviene de las pensiones de la Seguridad Social, pero es muy escasa; nuestras hermanas destinadas en el extranjero también dan una subvención, pero es triste decirlo, una de nuestras misiones, (Jakobsberg) ha cerrado.
Para la promoción vocacional, como cualquier otra Congregación, también tenemos dificultades. Hemos intentado utilizar las redes sociales, pero no hemos podido mantenerlo.
Para las reparaciones de los edificios, hemos pedimos ayuda de fuentes externas porque no podemos contar con nuestros propios recursos. Algunas de nuestras hermanas que aún pueden son enviadas a las parroquias, escuelas y diócesis, pero reciben una compensación económica muy baja. Siempre confiamos en la providencia de Dios.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
AIM puede ayudarnos financieramente, especialmente en nuestra formación y también la promoción vocacional. Nuestros edificios necesitan reparaciones. Para nuestras hermanas enfermas y ancianas, hemos renovado parte del edificio del noviciado como enfermería.
También estamos agradecidas por los libros que nos envió AIM y otras ayudas que recibimos.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
Cuando la pandemia del Covid 19 estaba en su apogeo, intentamos reunirnos como comunidad a través de los medios sociales. Utilizamos la plataforma Zoom para ver, evaluar y compartir nuestra vida monástica y nuestra misión en las diferentes casas y áreas de asignación. Tenemos grandes comunidades aquí en Filipinas. Tenemos comunidades en Israel, Alemania y también una casa de formación en Nangahure, Indonesia. Cada comunidad compartió sus experiencias de vida, bendiciones y retos a través de presentaciones en vídeo. A través de este encuentro, aunque fuera online, cada una sintió la necesidad de renovación y fraternidad. También sentimos la necesidad de hacer promoción vocacional. Fue una experiencia muy enriquecedora y a la vez única.
Hermana Jeanne Weber, Presidente de la Congregación de Santa Gertrudis (EE.UU.)

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
Que nuestras hermanas son cada vez mas ancianas y nuestras comunidades más pequeñas. Estamos atrayendo muy pocas vocaciones, y éstas son típicamente mujeres mayores.
El grupo de líderes tanto para los monasterios como para la Congregación Monástica se está reduciendo rápidamente.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
- Animando a nuestras hermanas hacia un crecimiento continuo en la vida monástica frente a los desafíos mencionados anteriormente.
- Apoyando a las prioras en el liderazgo pastoral de sus comunidades monásticas.
- Ayudando a las hermanas a procesar e integrar el dolor que experimentan por tantas pérdidas. En algunos casos, hemos animado a las comunidades a trabajar con terapeutas de salud mental para este trabajo.
- Hemos tomado la decisión de que es demasiado duro para las hermanas que sus monasterios se disuelvan y los miembros se trasladen cuando ya no tienen liderazgo. Esto, en muchos, casos implicaría la división de la comunidad y un traslado de miles de kilómetros para las hermanas. Además, no tenemos suficientes monasterios con miembros jóvenes para acoger a todas estas hermanas. Así que estamos reestructurando el gobierno civil y canónico de estas comunidades monásticas y desarrollando estructuras para el cuidado de los miembros hasta que muera la última hermana. Esto les permite seguir viviendo juntas en su monasterio tradicional o al menos cerca de él.
- Haciendo frente a la crisis de liderazgo. Como los monasterios ya no tienen su propia dirección, ya no podremos nombrar administradores residenciales a tiempo completo. En su lugar, una hermana lo hará a tiempo parcial, desde su propio monasterio, o a una hermana se le asignarán varios monasterios. Nosotras animamos a los monasterios a planificar este futuro tomando decisiones que simplifiquen la carga de liderazgo. A nivel de la Congregación Monástica...necesitamos abordar esta cuestión.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
No estoy segura.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
Una de nuestras comunidades monásticas solicitó recientemente al Presidente y al Consejo de la Congregación Monástica, suspender su gobierno monástico regular y nombrar un comisario. Estas hermanas perdieron a su priora por muerte súbita en 2020 y no tenían a nadie más que pudiera ser elegida. Antes y desde entonces, han afrontado con valentía esta situación en la que se encuentran. Han trabajado con un administrador canónico nombrado por la Congregación Monástica para vender las propiedades que les quedaban, cerrar sus ministerios y tomar medidas para su cuidado a largo plazo. Siguen viviendo la vida monástica en una parte del monasterio, mientras que la diócesis local, que compró los edificios y el terreno, utiliza el resto para sus oficinas y su centro de retiros. Admiro enormemente a estas hermanas por la forma en la que han aceptado los retos y cambios a los que se enfrentan.
Hermana Patty Fawkner, Presidente Emérita de la Congregación del Buen Samaritano (Australia) (Sisters of Good Samaritan)
¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en el momento actual?
Nuestra congregación, las Hermanas del Buen Samaritano de la Orden de San Benito, fue la primera congregación fundada en Australia en 1857 por el primer obispo de Australia, el benedictino inglés John Bede Polding. Ahora tenemos comunidades en Australia, Japón, Filipinas y Kiribati. Nuestras hermanas más jóvenes vienen de Filipinas, especialmente de Kiribati. Nuestras hermanas australianas se hacen más ancianas y disminuyen en número. El liderazgo de nuestra congregación en el futuro es un gran problema para nosotras.
¿Cuáles cree que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Cómo seguir centrados en la misión a medida que disminuyen nuestros recursos humanos. Este es uno de los temas centrales del Capítulo de este año. Actualmente estamos estudiando los signos de los tiempos en nuestro mundo y cómo, dados nuestros recursos, podemos responder de manera realista.
Cuestiones de liderazgo y gobierno. Una vez más, estamos en conversaciones sobre el tema, como parte de nuestras discusiones pre-capitulares. Hemos contratado personal laico cualificado y dedicado a compartir la mayor parte de la responsabilidad de la administración práctica. Siempre hemos estado comprometidos con la formación continua.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
Siempre es útil trabajar en red, sobre todo cuando compartimos muchos de los mismos problemas, por ejemplo, cómo seguir centradas en la misión, dadas nuestras limitaciones humanas y financieras.
Quelle expérience significative récente pouvez-vous partager avec nous ?
Tenemos una larga tradición en educación, desde preescolar hasta superior. También tenemos una larga tradición de dirección espiritual y acompañamiento. Siempre hemos tenido como prioridad el florecimiento de las mujeres.
A medida que nuestras hermanas envejecen, la gran mayoría ya no puede ser contratada como profesoras. Hemos desarrollado el Programa de Estudio y Tutoría del Buen Samaritano (SAM), mediante el cual damos una contribución financiera a mujeres laicas maduras que desean estudiar teología o educación religiosa. También hay un componente de dirección espiritual y tutoría en el programa. Nuestro programa SAM se encuentra ahora en su tercer año y ha sido un éxito. Nos hemos dirigido a congregaciones religiosas masculinas para que contribuyan económicamente con este programa, y han sido muy generosas.
Dom Jeremías Schroeder, Presidente de la Congregación de Santa Otilia

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
- 4 Comunidades frágiles.
- Liderazgo débil en varios monasterios.
- Un ambiente de frustración y cansancio en algunas casas europeas.
- Egocentrismo de algunas comunidades.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
- Manteniendo la unidad y la cohesión: desarrollando nuevas formas de comunicación e intercambio, haciendo de la congregación una realidad palpable en todas las comunidades
- Reforzando el sentido de Misión: alentando el nombramiento de responsables locales de misión. Privilegiando los proyectos que sean expresión de la Misión.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
AIM puede ayudarnos recordando a nuestra congregación que formamos parte de una red más amplia: la Confederación y la familia monástica benedictina/cisterciense.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
He disfrutado de mis recientes interacciones con los dos Abad Generales y con el Moderador de la CIB. Veo una oportunidad real de colaboración global.
Dom Johannes Perkmann, Presidente de la Congregación Austriaca
¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
- Colaboración en la formación.
- Mejora del Colegio San Benito.
- Proyectos para implementar Laudato Si’.
- Preparación del jubileo de la Congregación.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
- Transmitir nuestros valores y hábitos espirituales a la próxima generación
- Publicaciones, seminarios, hospitalidad.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
Intercambios y encuentros internacionales.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
Proceso de implementación de Laudato Si’.
Dom Franziskus Berzdorf, Presidente de la Congregación de Beuron

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en este momento?
La mayor preocupación es la falta de jóvenes en nuestros monasterios. Esto se aplica tanto a los monasterios masculinos como a los femeninos (somos una congregación mixta). Las novicias de todos los monasterios participan en las semanas de formación organizadas por la Asociación de Hermanas Benedictinas de Alemania. La hermana responsable es de uno de nuestros monasterios. La experiencia es positiva.
La mayoría de las comunidades están estudiando cómo parte de sus edificios, que ya no necesitan, se puede aprovechar de otro modo. La cuestión principal es la misma que la de un joven cristiano en el mundo: ¿Cómo encuentro una pareja con la que pueda vivir bien y que comparta mi visión del mundo en la medida de lo posible?
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Las prioridades de cada monasterio suelen consistir en afrontar los pequeños aspectos de la rutina diaria; carecen de energía para empresas de mayor envergadura. Los órganos de la Congregación ayudan a los monasterios que lo deseen o cuando el Abad Presidente y su Consejo lo consideren sensato o necesario.
Por ejemplo: Los monasterios tienen que proporcionar ciertas cifras al consejo económico de la Congregación cada año. Según la evolución de la situación, el Consejo puede llamar la atención sobre los peligros económicos relativamente rápido.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
Los monasterios de la Congregación Beuronesa no son ricos en comparación para los estándares europeos, pero (en su mayoría) tienen un presupuesto equilibrado. Algunos conventos reciben ayuda de la diócesis respectiva. En caso de gastos extraordinarios, como la renovación de edificios catalogados, reciben subvenciones estatales.
Hay suficientes oportunidades para la educación de la siguiente generación, también para la formación continua de los monjes y monjas. Por lo tanto, no veo ninguna necesidad de que AIM ayude en la actualidad.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
La cooperación entre los conventos masculinos y femeninos de la Congregación se ha intensificado en los últimos años: Participación de monjas en el Consejo del Abad Presidente y en comisiones, hermanas como visitadoras secundarias en las comunidades masculinas, etc. Ya sólo quedan unos pocos obstáculos para la plena igualdad. Todos los obstáculos restantes son expresamente deseados por Roma a pesar de nuestros intentos por eliminarlos.
Dom Alessandro Barban, Prior General Emérito de la Congregación de Camaldoli

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en el momento actual?
Con respecto a las preocupaciones más importantes de la Congregación Camaldulense, nuestra atención se centra en el futuro del cristianismo y cómo la presencia monástica puede seguir siendo un fermento fecundo en la Iglesia y en el mundo.
Tememos que el monacato pierda el sabor de su sal, pierda la luz de su carisma, deje de ser significativo en el presente y en el futuro. Y nuestro futuro en las próximas décadas girará en torno a tres cuestiones: la calidad de nuestras relaciones fraternas y humanas en el seno de nuestras comunidades monásticas; la calidad de nuestra lectio divina y de nuestra liturgia comunitaria; la calidad de nuestra hospitalidad en nuestras hospederías.
Estamos intentando dar calidad a nuestro monacato, pero este impulso exige una vida espiritual intensa, profunda y significativa. Ya no basta con observar la Regla, sino redescubrir el sentido benedictino que le da a la vida cristiana, viviéndolo en una experiencia espiritual concreta dentro de nuestras comunidades. Quizá tengamos que cerrar algunas casas, o quizá tengamos menos vocaciones, pero estos no son nuestros verdaderos problemas. La cuestión está en la realidad evangélica de nuestra vida.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Es necesario un nuevo enfoque sobre la formación. Los jóvenes de hoy no entienden ni aceptan nuestras jerarquías relacionales y mentales. Y no entienden nuestro lenguaje teológico-espiritual que pertenece a los dos últimos siglos. La formación monástica debe renovarse; en la Iglesia es necesario un nuevo plan de estudios de teología. En el monasterio, antes de preocuparse de transmitir contenidos como si fueran nociones que hay que aprender conceptualmente, es prioritario compartir el modo de vida que hemos elegido. Por lo tanto, es necesario presentar concretamente el estilo de vida monástico desde los primeros días en que un joven entra en el postulantado y el noviciado. Hoy nuestras comunidades se enfrentan a la cuestión antropológica de los jóvenes de nuestro tiempo.
Otra cuestión se refiere a la economía, y en consecuencia a la importancia del trabajo en nuestras comunidades. Ciertamente no seremos capaces de garantizar y tener el nivel burgués de vida actual.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
AIM tendrá que ayudar a financiar proyectos innovadores de formación monástica tanto en Europa como en otros continentes, especialmente los más pobres. La pobreza hoy no es sólo material, sino sobre todo cultural. Los monjes y monjas deben recibir una formación humana y teológica adecuada de lo contrario ya no entenderemos el futuro camino del mundo. Perderemos nuestros vínculos con la cultura actual, cada vez más científica y técnica. En mi opinión, AIM tiene que concentrar su ayuda especialmente en la formación. Nuestras comunidades también empiezan a encontrar difícil enviar a sus jóvenes a las escuelas teológicas de su país. Los costes aumentan considerablemente cuando los estudios se realizan en el extranjero.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
No puedo decirlo. Las experiencias significativas son diferentes. En lo que a nosotros concierne, todas se centran en los estudios que se proponen después del noviciado. Por ejemplo, nuestros jóvenes tanzanos no sólo quieren estudiar teología, sino también estudiar agricultura, cómo cultivar plantas y árboles. En Tanzania hemos empezado a plantar un bosque con miles de árboles contra la desertificación, preservando las fuentes de agua. En India, en nuestro Ashram de Shantivanam, la oración típica del ashram va acompañada de nuevas actividades de trabajo que necesitan nuevas tecnologías.
Quiero agradecer a AIM todo lo que está haciendo en apoyo de las comunidades monásticas más necesitadas de ayuda (no sólo económica). Su fraternidad y sensibilidad en la escucha y discernimiento de la ayuda necesaria son un gran regalo.
Dom Benito Rodríguez Vergara, Presidente de la Congregación del Cono Sur
¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en el momento actual?
En nuestra Congregación destacaría los siguientes aspectos, que me parecen los más significativos hoy porque afectan a a todas nuestras comunidades:
- La tensión entre la tradición recibida (identidad) y la renovación.
- La disminución de las vocaciones.
- El aumento de la edad de los miembros de la comunidad y sus cuidados necesarios.
- La preocupación por el envejecimiento de los padres de los monjes y monjas, que necesitan que sus hijos les ayuden.
- El ejercicio de la autoridad por parte del abad.
- La formación permanente.
- El uso correcto de las redes sociales en el monasterio. El uso adecuado y equilibrado de la información que llega a través de estos medios de comunicación.
- El diálogo entre la cultura monástica y la cultura del mundo que entra en el monasterio por diversos medios. La correcta determinación de las "fronteras" de nuestro recinto, incluido el ámbito virtual de Internet.
- El cambio climático se ha dejado sentir con fuerza en algunas regiones de los países en los que nos encontramos, afectando gravemente a la vida económica de algunas de nuestras comunidades debido a la falta de lluvias y el aumento excesivo de las temperaturas.
- Un contexto eclesial, político y social complejo.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
En nuestra vida benedictina, corremos el riesgo de prestar mucha atención al orden material de las cosas, asegurándonos de que los miembros en formación "funcionen" bien en este ámbito. Creo que, sin descuidar este aspecto, debemos dar prioridad a garantizar que la comunidad y sus miembros se funden en la Roca que es Cristo, siendo fieles a tomar el Evangelio como guía. Esto nunca puede darse por sentado; debemos hacer de ello una prioridad vivida constantemente. Intentamos hacerlo, aunque todavía de forma muy imperfecta, con las conferencias espirituales semanales de los distintos miembros de la comunidad, con una jornada mensual de retiro comunitario, mediante las lecturas en el refectorio, asegurando un cierto nivel de conversación durante el recreo [...]. En resumen, a través de la vivencia de los valores distintivos de nuestra vida benedictina tal y como los subraya la Regla de San Benito.
En los valores que prevalecen en nuestra sociedad actual, percibimos una ausencia de Dios y, en consecuencia, una cierta decadencia de la moral. Nuestra prioridad es también evangelizar el mundo que llega al monasterio a través de nuestros huéspedes y de las personas que están vinculadas a nosotros de diversas maneras. Creo que la belleza de nuestra vida benedictina es el principal elemento que podemos aportar a esta nueva evangelización que necesita el mundo de hoy. La belleza de una vida que simplemente trata de tomar el Evangelio como guía en nuestras relaciones mutuas, vivida en un marco tanto de la austeridad y el equilibrio que enseña la Regla de San Benito, que es muy apreciada y valorada por quienes acuden a nosotros.
Los que desean entrar en la vida monástica traen consigo su propio equipaje vital que exige de nosotros la capacidad de acogerlo y acompañarlo que a veces no somos capaces de ofrecer. Necesitamos ayudar al recién llegado a hacer un viaje de autoconocimiento, sanación y reconciliación. Introducir al recién llegado en el camino de la pertenencia a una familia, cuando esta dimensión de su propia vida está rota o dañado, es un gran reto para el formador, porque a veces el formador aún no ha resuelto esta cuestión por sí mismo. A fin de cuentas, es una cuestión que requiere humildad y fe, especialmente por parte del formador, aun cuando se disponga de la valiosa ayuda terapéutica de profesionales. Ayudar a discernir la autenticidad de la búsqueda de Dios por parte de la persona, más allá de su precaria situación humana, es hoy una exigencia mayor, tanto para el formador como para la persona en formación.
Ejercer el liderazgo en el espíritu de la RB es también un reto importante en nuestras comunidades. Es importante clarificar el papel del abad en una comunidad monástica, su misión y lo que el Señor le ha confiado. Cuando el abad es demasiado dominante, aunque es capaz de mantener una fuerte cohesión en la comunidad, lo que puede ser valioso, los miembros pueden no desarrollarse individualmente; disminuye el ejercicio creativo y gozoso de sus propios dones, lo que es perjudicial no sólo para el individuo, sino también para la comunidad en su conjunto. Cuando el abad es demasiado indulgente, delegando totalmente las responsabilidades, cada monje se desarrolla individualmente, pero se experimenta una cierta atomización, desintegración; el monasterio funciona bien materialmente, pero la comunión se resiente. La prioridad es que el abad sea un servidor de la comunión de los hermanos, permitiendo que cada uno utilice sus propios dones, pero poniéndolos al servicio del conjunto.
En algunas de nuestras comunidades muy pequeñas, formadas por tres monjes, se plantea la cuestión de cómo ejercer el liderazgo cuando ninguno de ellos es realmente capaz de hacerlo. Tal vez la respuesta sea que en estos casos una forma de liderazgo sinodal más consensual es más apropiada.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
AIM puede ayudarnos a ser más conscientes de cómo se vive la vida monástica en el resto del mundo, es decir, más allá del marco geográfico de nuestra Congregación en el Cono Sur (sur de Sudamérica) con sus dificultades y también con sus valores. Creo que AIM puede sobre todo ayudarnos a ser más solidarios con las necesidades de otras comunidades en otras partes del mundo, que quizá están viviendo incluso en peores circunstancias que las nuestras.
También creo que AIM puede ayudar económicamente en el ámbito de la formación, a través de las diversas iniciativas de SURCO (encuentros, cursos, retiros), en la publicación de la revista Cuadernos Monásticos, y en la organización y participación en el encuentro EMLA.

¿Qué experiencia reciente significativa puede compartir con nosotros?
Creo que la experiencia reciente más significativa que hemos tenido como Congregación ha sido el último Capítulo General celebrado en mayo de 2023. Nosotros percibimos un espíritu de comunión muy fuerte entre los participantes. Nos dimos cuenta de que, hoy en día, el tamaño cada vez menor de nuestras comunidades nos hace apreciar aún más el ser miembros de un cuerpo que nos hace sentir parte de algo más grande, algo que nos trasciende y también nos sostiene. En nuestra Congregación, la comunión se construye en la complementariedad de nuestras diversas comunidades, y también la percibimos en la rica y fraternal relación que existe entre los monjes y las monjas. Considero que esto es lo más significativo que hemos experimentado recientemente.
La solidaridad mostrada por nuestras comunidades más pequeñas y frágiles hacia las necesidades materiales y espirituales de los barrios en los que viven es conmovedora, y se podrían mencionar varios ejemplos aquí.
La creatividad, la eficacia y los esfuerzos de las comunidades para gestionar su propia vida económica en contextos nacionales muy complejos también son dignos de mención.
Dom Markus Eller, Presidente de la Congregación de Baviera
¿Cuáles son las principales preocupaciones de su Congregación en el momento actual?
La mayor preocupación de nuestra Congregación es la falta de jóvenes. También nos preocupan los efectos de la crisis del coronavirus. La hospedería y sus servicios se han resentido. Una de las consecuencias de esta crisis es la escasez de personal, por lo que estos y otros sectores a menudo no pueden funcionar a pleno rendimiento.
Un problema relativamente grave es el fuerte aumento del coste de la energía. Esto nos afecta mucho con nuestros grandes edificios, que también son caros de mantener debido a nuestra obligación de conservar los monumentos históricos.
¿Cuáles considera que son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Buscando oportunidades para conocer a los jóvenes y permitirles que vivan con nosotros de forma sencilla durante un tiempo. Quizás buscar formas de abordar los problemas ecológicos podría ofrecer una oportunidad para llegar a los jóvenes: agricultura ecológica, nuevas fuentes de energía, productos locales. La Regla de San Benito ofrece ciertamente una serie de enfoques para un estilo de vida sencillo y alternativo.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
AIM podría quizás establecer contactos entre regiones donde haya problemas o retos similares. Las soluciones probablemente se encontrarán localmente en un nivel regional.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
Ver los problemas como retos que también ofrecen oportunidades, buscar algo nuevo, tener la fuerza de dejar ir y decir adiós a ciertas prácticas.
Dom Giuseppe Casetta, Abad General de la Congregación Vallumbrosiana
¿Cuáles son las principales preocupaciones de su congregación en este momento?
- Superar la crisis de vocaciones en nuestra congregación.
- Resolver la inestabilidad financiera de los monasterios.
- Desarrollar la fraternidad monástica.
¿Cuáles son sus prioridades? ¿Cómo las están abordando?
Mi principal preocupación y prioridad es desarrollar la comunión monástica entre mis monasterios y monjes, para que los monjes puedan ayudar a otras comunidades que carecen de vocaciones monásticas y que son económicamente inestables. Mis frecuentes visitas y exhortaciones ayudan a los monjes a tener una sola mente y un solo corazón.
¿Cómo puede AIM ayudar en la práctica?
Si AIM pudiera sostener una ayuda económica para nuestras comunidades que son financieramente inestables, eso podría ayudarnos mucho.
¿Qué experiencia significativa reciente puede compartir con nosotros?
La gran ayuda fraternal que hemos intercambiado cuando ciertos hermanos han estado gravemente enfermos.
Dom Guillermo Arboleda Tamayo, Presidente de la Congregación de Subiaco-Monte Cassino

¿Cuáles son las principales preocupaciones de su congregación en el momento actual?
La necesidad de adaptar nuestra legislación a la situación actual y a realidad de nuestras comunidades. La legislación actual responde a una época de expansión, ahora vivimos una época de contracción
La "crisis de liderazgo": es difícil encontrar superiores para nuestras comunidades.
La formación de comunidades "jóvenes", me refiero sobre todo a las comunidades de Vietnam, que tienen muchos miembros.
