Sistema de irrigación para una plantación

Monjes benedictinos de Kappadu (Kerala, India).

 


Situación geográfica

Kottayam es uno de los catorce distritos del estado de Kerala. Es conocido como el estado de las tres « L »: Literacy, Lakes and Latex (alfabetización, lagos y látex). Es el primer distrito en India que ha conseguido una tasa de alfabetización del 100%. Kottayam ocupa la primera posición en la producción de caucho en India.

Como todo Kerala, Kottayam posee un clima tropical donde la humedad puede llegar al 90% durante la estación de lluvias. Posee una vasta red fluvial, así como de antiguos lugares religiosos, algunos de los cuales se han convertido en plazas turísticas. Las dos religiones mayoritarias en Kottayam son el hinduismo y el cristianismo.

Kappadu se sitúa en este distrito. La agricultura el principal recurso de subsistencia. Café, tapioca y caucho son cultivados.

 

Kappadu2Historia

La Abadía benedictina de San Tomás pertenece a la congregación benedictina de la anunciación de la Virgen María. El monasterio de Kappadu fue fundado por el rito siro-malabar por tres monjes del monasterio benedictino de Asirvanam (Bangalore), que es una fundación de la Abadía de San Andrés (Brujas, Bélgica). Los tres monjes fundadores fueron  el P. Bede Maniyankary, el P. Anselm Maniyakkupara y el P. John Kurichianil. La pequeña comunidad se instaló en Kappadu en octubre de 1987, después de haber pasado un año y medio en la diócesis de Changanacherry, en una casa puesta a su disposición por una familia católica, donde podían tener cultivos. Durante varios años, los monjes y los novicios vivieron en la casa original, construida en la propiedad. Progresivamente, la comunidad pudo comprar más terrenos en Kappadu y comenzar la construcción del nuevo monasterio. La iglesia actual fue acabada en el 2000, y consagrada el 31 de diciembre de ese año. Una hospedería con treinta y tres habitaciones independientes y un comedor espacioso fue construida simultáneamente.

El monasterio fue elevado al rango de priorato conventual en la ocasión del Capítulo General de la Congregación, en 2004. Un tiempo después, el mismo Capítulo General elevó a Kappadu al rango de abadía. El prior John Kurichianil fue consagrado como primer abad el 20 de enero de 2005. Fue reelegido el 20 de enero de 2013.

Además, la comunidad posee otras cinco casas más pequeñas. Estas casas de han ido desarrollando en el trascurso de los diez últimos años. No todas son aún fundaciones establecidas canónicamente, sino sobre todo casas en formación.  Hay en cada una de ellas dos o tres monjes, velando atentamente sobre un grupo de novicios. Este proyecto fue lanzado por tres motivos: facilitar la formación de los novicios más jóvenes (el postulado dura tres años); asegurar la viabilidad económica: sabiendo que la agricultura es la principal fuente de ganancias, pequeñas comunidades con suficiente terreno bien cultivado tienen más posibilidades de ser autosuficientes; para retomar el modo de vida benedictino en otras diócesis de Kerala.


Estadísticas

En 2015, la comunidad estaba formada por cuarenta y cuatro hermanos, donde treinta y tres son profesos definitivamente, seis en proceso de hacer los votos temporales y cinco novicios.


Actividades

La hospedería de Kappadu responde a las necesidades de la Iglesia local. La gente viene en grupo o individualmente. Los monjes organizan programas de estudios, en particular un curso sobre la Biblia para sacerdotes, religiosos y laicos, los cuales pueden pedir de compartir su experiencia con los monjes y ser dirigidos por ellos.

El monasterio posee una gran plantación de árboles de caucho. Producen también pimienta.

CardamoneDespués de Kappadu, Anakkara fue la primera propiedad que la comunidad compró. Siendo Kappadu una plantación principalmente de caucho, los hermanos optaron en Anakkara por una plantación de cardamomo. Ha sido siempre una plantación que ha dado beneficios. Los hermanos pudieron reembolsarse todos los pagos ocupados en la propiedad y se valen de su subsistencia. Ellos mandan dinero a la abadía de Kappadu. Hace tres años, la abadía de Kappadu recibió cerca de 40 000 euros de los hermanos de Anakkara.

Habitualmente los estudiantes de la comunidad (tres grupos de candidatos, novicios, estudiantes de filosofía y teología) van a Anakkara con sus maestros respectivos para dedicar una semana al mes a ayudar en el trabajo agrícola. Esta estancia se ha convertido en parte del estilo de vida en Kappadu. Siempre hay mucho trabajo para hacer en la propiedad. Hacer las cosas a tiempo es esencial, todo descuido puede tener consecuencias nefastas para la producción.


Petición

El cardamomo se cultiva solamente en altura, en las colinas, en zonas forestales, donde le clima es muy dulce. Pero esta situación vive una rápida evolución. Las precipitaciones son cada vez menores de año en año, y los meses de verano son muy cálidos. La irrigación de las plantaciones de cardamomo es indispensable, no solo durante el mes de verano, sino también en los períodos de sequía en la estación de lluvias.

CiterneEl sistema de irrigación actual (agua bombeada y redistribuida por tuberías) es insuficiente en vistas de la evolución climática. Actualmente, las 9 000 plantas son regadas de una en una, siendo cada una regada una vez por semana; esto es demasiado poco para mantener una buena producción. Este año, la comunidad ha recolectado una tonelada de cardamomo, cuando anteriormente se recolectaban cinco. Es necesario, pies, modificar el sistema de irrigación, a fin de mantener un buen rendimiento del cardamomo, a pesar de un cambio climático inexorable.

El proyecto consiste en una irrigación de bruma, que ha sido adoptada en India a imitación de Israel. Una pequeña cantidad de agua es pulverizada por minúsculos tubos sobre cada planta, como un vapor. Cada planta obtiene treinta litros de agua en una media hora. Varias decenas de plantas son irrigadas a la vez, y varias líneas de tuberías son usadas a la vez. Esto permite una irrigación total de la plantación cada día, o al menos un día de cada tres. Dos trabajadores son suficientes para gestionar todo el sistema. La mayor ventaja es que el agua puede ser utilizada eficazmente, con moderación y sin residuos. Los fertilizantes y medicamentos pueden ser también inyectados por esta irrigación.

La instalación del sistema en el conjunto de la propiedad está estimada en 10 000 euros, sin contar la mano de obra asumida por el monasterio de Kappadu.

 

Montante necesario: 10 000 euros.

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