La red de la confederación benedictina
El congreso de abades de septiembre de 2012

Padre Abad Jean-Pierre Longeat, OSB
Abadía de Saint-Martin de Ligugé (Francia)

El autor muestra aquí cómo la estructura de la confederación benedictina es una red fraternal que tiene diferentes niveles de intercambio y colaboración. Un primer punto de referencia se da en las 21 congregaciones masculinas y en las 61 congregaciones femeninas. A partir de la experiencia y el contenido del congreso en septiembre de 2012, el autor muestra algunas instancias útiles de las que se podría beneficiar aún más la red de la confederación benedictina.

LongeatLa confederación benedictina es particularmente activa, si consideramos que tiene las características de una red. Al agrupar 21 congregaciones masculinas de diferentes tamaños, dotada de un abad primado residente en la Abadía de San Anselmo en Roma, la confederación propicia una vida familiar en miembros que espontáneamente no tienden a la centralización. Por esta razón, la vida de la orden benedictina se presenta como un desorden organizado.

En los orígenes de su pontificado, el Papa León XIII manifestó su intención de recurrir a la orden benedictina para sus iniciativas ecuménicas, especialmente en lo relacionado con el Oriente cristiano. Con ese propósito, apoyó la reconstrucción del antiguo colegio romano de San Anselmo, que antes perteneciera a la congregación benedictina de Montecasino, y que luego de la invasión napoleónica permaneció cerrado. Su propósito era hacer allí un centro internacional de estudios sagrados para toda la orden, dividida en ese entonces en unas quince congregaciones independientes. El encuentro de abades benedictinos de todo el mundo celebrado en 1880 en Montecasino con ocasión de los mil cuatrocientos años del nacimiento de san Benito, presentó la ocasión propicia para proponer esta idea. Se confió la realización del proyecto al arzobispo benedictino de Catania, Giuseppe Benedetto Dusmet, investido como cardenal por León XIII en 1889, como recompensa por haber realizado, fielmente, su voluntad de reconstruir el antiguo colegio (4 de enero de 1888).

El otro propósito del Papa, la unificación de todas las congregaciones benedictinas en una sola orden monástica, bajo la autoridad de un único superior general residente en Roma, no se concretó, especialmente por oposición personal del mismo Dusmet, quien actuaba como portavoz de todos los abades. Se limitó a la fundación de una confederación (1893), presidida por un abad, con jurisdicción limitada únicamente al Colegio de San Anselmo. Justamente, debido al fuerte peso de la tradición histórica que daba el cardenal, todo esfuerzo ulterior de centralización por parte de Roma que el Papa había pensado poder llevar a cabo fue ofuscado, a diferencia de lo que sucedería con la orden franciscana.

Congres04En la actualidad, a fin de nutrir la vida de la confederación, el abad primado viaja alrededor del mundo animando a monjes y monjas a participar en reuniones importantes para el presente y futuro de los monasterios, como es el caso del congreso de superiores benedictinos que se efectúa cada cuatro años en Roma. Dicho evento congrega a más de trescientos miembros de todas las regiones del mundo.

A esta estructura masculina hay que agregar la comisión internacional de benedictinas (CIB) que está particularmente activa desde hace casi veinte años, con 61 congregaciones y federaciones y del cual se habla en otro artículo de este mismo boletín.

1. La riqueza benedictina

La primera observación se refiere a la riqueza de tal reunión. Los superiores varones representan alrededor de 8.000 monjes, mientras que la presidenta de la CIB y las integrantes de las diversas regiones de la misma organización como delegadas al congreso, son la voz de unas 16.000 monjas y hermanas benedictinas. Los superiores vienen de un gran número de países. Existen monasterios benedictinos en todos los continentes. En el congreso de abades, sólo están presentes los superiores mayores, pero existe una gran cantidad adicional de priores o casas dependientes que son gobernadas por un superior local que no asiste al congreso.

De partida, se advierte inevitablemente el aporte de culturas muy diferentes, como también la importancia económica más o menos pronunciada de determinados grupos nacionales o continentales. Volveremos sobre este punto, que tiene gran importancia en la ayuda aportada para el sostenimiento de la abadía de San Anselmo y de su Ateneo.

Las 21 congregaciones masculinas son una buena ilustración de esta riqueza en la diversidad: La Congregación Casinense acaba de volver a formar parte de la de Subiaco, en cuyo grupo se encuentran monasterios italianos, marcados por una larga historia en donde destaca la Abadía de Montecasino.

La Congregación de Subiaco, a su vez, debido a su gran número de monasterios, se divide en provincias:

- La Italiana a la que pertenecen los monasterios de Subiaco y una casa dependiente en Bangladesh.

- La provincia Inglesa con comunidades en Reino Unido, y también en Ghana, Estados Unidos y México.

- La provincia Flamenca a la que pertenecen monasterios belgas y otro en Sudáfrica.

- La Provincia Francesa con seis abadías y un priorato en Francia y otro en Haití.

- La Provincia Española, con comunidades tanto en España como en Estados Unidos, Colombia y un priorato en Francia.

- La Provincia Alemana  que cuenta con dos abadías.

- La Provincia de África y Madagascar

- La Pro-Provincia de las Filipinas.

- La Provincia de Vietnam.

- Y dos monasterios extra-provinciales en Australia e Italia.

También existe una Congregación Inglesa con monasterios en Inglaterra, Estados Unidos y un priorato en Perú.

La Congregación Húngara está compuesta por la gran abadía de Pannonhalma y de varios otros monasterios dependientes o independientes, así como de dos casas en Brasil y una en Austria.

La Congregación Suiza está muy concentrada en ese país, pero también tiene monasterios en Camerún e Italia.

La Congregación Austriaca es totalmente nacional.

La Congregación de Baviera se compone de famosas abadías alemanas.

La Congregación Brasileña cuenta con una decena de abadías y prioratos en Brasil.

La Congregación de Solesmes es relativamente internacional con 21 fundaciones en Francia, Lituania, Luxemburgo, España, Inglaterra, Canadá (Quebec), Estados Unidos, Países Bajos, Senegal, Guinea-Conakry y Martinica.

La Congregación Americano-Casinense cuenta con 21 casas en Estados Unidos y también en Brasil, Taiwán, Japón, Colombia y México.

La Congregación Beuronense se encuentra establecida en Alemania y Austria.

La Congregación Helvético-Americana tiene la mayoría de sus monasterios en Estados Unidos, y también los hay en México, Guatemala y Canadá.

La Congregación Misionera de Santa Otilia incluye unas cuarenta fundaciones en lugares tan diversos como Alemania, España, Austria, Suiza, Estados Unidos, Corea, Venezuela, Colombia, Sudáfrica, Tanzania, Namibia, Zambia, Kenia, Togo, Uganda, Filipinas y la India.

La Congregación de la Anunciación tiene varios monasterios en Bélgica, y también en la República Democrática del Congo, India, Guyana, Portugal, Irlanda, Nigeria, Polonia, Eslovaquia, Alemania, Estados Unidos y Perú.

La Congregación Eslava de San Adalberto posee casas en la República Checa, Eslovaquia y Eslovenia.

La Congregación de Monte Oliveto cuenta con 14 monasterios y unas diez casas dependientes en Italia, Francia, Brasil, Estados Unidos, Israel, Inglaterra, Corea del Sur, Guatemala e Irlanda.

La Congregación Camaldulense comprende unas diez casas en Italia, Estados Unidos, Brasil e India.

La Congregación Holandesa tiene cuatro monasterios en los Países Bajos.

La Congregación Silvestrina cuenta con 18 casas, la mayoría de las cuales están en la India y Sri Lanka, y también en Italia, Estados Unidos, Inglaterra y Filipinas.

La Congregación del Cono Sur incluye, como su nombre lo indica, los monasterios del Cono Sur del continente americano: Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay.

Hay también algunos monasterios que están directamente bajo la autoridad del Abad Primado.

Estas congregaciones están presentes en unos 70 países. Es posible imaginar, fácilmente, la riqueza de los intercambios que pueden darse entre ellas, en lo relacionado a las orientaciones, al estado presente, a la actualidad de los países y la inserción de los monasterios en contextos diferentes. Lo que impresiona, sobre todo, es la gran autonomía no sólo de los monasterios, aunque pertenezcan a la misma congregación, sino también entre las propias congregaciones. En último término, los intercambios no son todo lo permanentes que se pudiera pensar. Las mejores redes son las establecidas al interior de las congregaciones con sus distintas instancias. La realidad regional influye de alguna manera, aunque muy débilmente, si se considera a las órdenes monásticas en conjunto. La única instancia de verdadero encuentro entre los responsables de los monasterios benedictinos en su totalidad es el congreso de abades y priores en la Abadía de San Anselmo en Roma que se realiza cada cuatro años.

StAnselme2. El Congreso: abades y priores

Jornadas de preparación para nuevos superiores

Desde hace algunos años, antes del Congreso se programa un período de acogida de dos días, durante el cual los nuevos superiores reciben información sobre la estructura de la confederación y acuden en peregrinación a Montecasino.

Informes

El Congreso incluye informes de actividades “obligatorias” del abad primado, del prior de San Anselmo sobre el Colegio, es decir, la estructura de acogida de los estudiantes y profesores que viven allí, sobre el Ateneo de San Anselmo y sus diferentes facultades o institutos, sobre la última visita canónica del establecimiento y sobre el estado de la economía de San Anselmo, sobre la alianza inter-monástica, sobre el DIM-MID (Diálogo Inter-religioso Monástico), sobre los colegios benedictinos (ICBE), sobre el programa de formación de los formadores anglófonos y, finalmente, sobre la CIB. Todo lo relacionado con San Anselmo, lugar central en Roma de la confederación, ocupa un lugar importante en el programa del congreso, especialmente por el hecho de que tanto la manutención de los edificios, como la organización de las actividades necesitan adaptaciones constantes para que los proyectos propuestos puedan coincidir con la voluntad de los donantes que acompañan y financian todos estos planes, comenzando por las propias abadías benedictinas, que son la principal fuente de respaldo.

Temática, conferencias e intercambios

Desde hace unos diez años, cada congreso se distingue por una temática, nutrida por diversas conferencias magistrales. Con ocasión del congreso de 2012, el Profesor Hochschild pronunció una intervención acerca de la “continuidad y adaptabilidad de las comunidades monásticas”, sobre la base de una encuesta cualitativa en varios monasterios de Alemania. El Padre Michael Casey, OCSO, trató el tema de la autonomía de los monasterios en relación con su indispensable comunión. Estas conferencias pretendían ilustrar a las abadías sobre ciertos puntos de interés en cuanto a las perspectivas futuras: se trata de “atreverse a la esperanza”, con audacia, sin vacilación alguna en un verdadero deseo de comunión.

Las conferencias propiciaron numerosas reacciones que se trataron en los talleres y asambleas plenarias.

3. Talleres

En relación a estas intervenciones se ofrecieron diversos talleres, tales como:

- La tensión y el agotamiento en la vida monástica.
- La viabilidad de un Monasterio.
- Las aptitudes de gestión y administración en los monasterios.
- Congregación y confederación ¿qué comunión hay?
- Los abusos sexuales.
- La Identidad Benedictina.
- Los miembros asociados de los monasterios.
- Las relaciones entre benedictinas y benedictinos.
- La centralidad del misterio pascual en el Misal de Pablo VI.
- El papel del abad.
- El monasterio y la Iglesia universal.
- El individualismo en el monasterio.
- Nuevas rutas para la presencia benedictina en la sociedad.
- El ecumenismo.
- DIM-MID: Nuevas directrices.

Otros talleres se refirieron a la formación en general y al porvenir del Ateneo. Cada taller se iniciaba con dos exposiciones introductorias que acogían sensibilidades diferentes y complementarias.

El futuro de AIM se trató tanto en asambleas como en talleres. Es pertinente volver sobre este asunto y así se hará con mayor detalle en el próximo boletín.

4. Evaluación

Verdaderamente, el congreso es un lugar activo en la vida de la confederación. El papel del abad primado entre dos congresos está dirigido a asegurar la comunión entre las diferentes congregaciones mediante visitas fraternas, participación en reuniones monásticas en diferentes partes del mundo y también, mediante la reunión regular con el sínodo de abades presidentes, con el propósito de que siempre haya mayor información y coordinación en los esfuerzos de todos para una mejor coherencia de esta inmensa red de relaciones.

RomeEn resumen, ¿esta organización general resulta satisfactoria y permite vivir plenamente la comunidad de riquezas que ofrece el conjunto de la vida benedictina?

Cada participante en el congreso de abades, entiende cabalmente la importancia de San Anselmo en el plan benedictino y se alegra de ver los progresos realizados en cuanto a la estabilidad, desarrollo y prosperidad de esta institución. Sin embargo, no siempre es fácil inferir exactamente la ubicación estratégica que algunos quieren dar a este lugar central. Lo anterior, ¿tiene relación con la visibilidad de la orden, las propuestas de formación con características propias, la calidad del intercambio entre los distintos monjes y monjas presentes, etc.? Quizás el plan estratégico en curso para el desarrollo del Ateneo permitirá mayor claridad al respecto.

Al parecer, pueden existir cuestiones de fondo que no se han abordado, sin que esto se limite a problemas de gestión financiera. Con todo, cualquiera sea la importancia de lo referido a San Anselmo, no puede ocupar demasiado espacio en una asamblea en la que la multiplicidad cultural, espiritual y simplemente humana ya es en sí, un lugar donde lo prioritario es compartir.

En este sentido, pueden destacarse algunos puntos de interés:

-    La Confederación benedictina representa una red de relaciones inapreciable. Los recursos presentes debieran permitir entregar al mundo un testimonio común de grandes proyecciones. Dado que las congregaciones representan a todos los continentes, sería interesante que algunos superiores, actuaran como portavoces de aquello que se vive y sucede en sus países, en forma general y en relación con la vida monástica en particular.

-    La mayoría de las congregaciones son internacionales: muchas tienen fundaciones en países emergentes, ¿cómo funciona la alianza entre todos estos monasterios y cómo hacerla progresar de manera que cada uno se enriquezca?

-    El lugar dado a organismos transversales como AIM, DIM-MID, que no se limita a la confederación benedictina, podría ser más importante. Sería la oportunidad de hacer oír voces que tienen poco espacio en nuestras asambleas, todavía muy centradas en Europa y Norteamérica.

-    La CIB participa en el congreso a través de la presencia de la Presidenta y del Directorio. Al darle mayor oportunidad de expresarse, sería posible una mayor visibilidad y relevancia al papel de las mujeres en nuestra confederación. El informe de la Presidenta solamente, no basta para cumplir este objetivo.

-    En el período de intercambio de las asambleas ampliadas se podrían alternar, en mejor forma, los trabajos de los talleres.

-    Evidentemente, es de gran utilidad que los superiores puedan debatir entre ellos sobre un tema específico en el congreso y puedan escuchar nuevas orientaciones al respecto. Por supuesto, la elección del tema y de las personas que intervendrían sería de vital importancia.

La Confederación benedictina ciertamente no es una multinacional a imagen de muchas empresas de ese tipo. El abad primado no es su superior general, el sínodo de los abades presidentes no tiene funciones de gobierno, la Abadía de San Anselmo no es una casa general, las congregaciones mantienen toda su autonomía y al interior de las mismas, las casas dependientes de cada monasterio tienen su espacio. El único motor de una confederación de estas características es su capacidad de intercambio, con una necesaria salida para los reflejos de autonomía que le son propios. Esa capacidad ilustra correctamente el acento eclesiológico del Concilio Vaticano II: la forma en que el cuerpo de Cristo anuncia al mundo la buena noticia de Jesucristo es profundizando la comunión de múltiples comunidades. Una apertura de esta magnitud es una oportunidad incomparable en el mundo contemporáneo, ¡falta aprovecharla más!