Padre Paul Stonham, osb

Abad de Belmont (Inglaterra)
Miembro del Equipo Internacional de la AIM

 

Cómo usar el documento

“Un espejo para la vida monástica para hoy”

 

PStonhamHe usado el “espejo” en un cierto número de comunidades monásticas masculinas en dos continentes y en diferentes idiomas. Aunque me invitaron a predicar un retiro tradicional, me pareció que el uso del “Espejo” podía ser realmente beneficioso para animar a la comunidad a entablar una conversación seria sobre asuntos vitales vinculados a la vida monástica actual.

El “Espejo” está compuesto de una introducción, una sección sobre el estado general del mundo y de la vida monástica hoy, y de siete breves capítulos sobre temas específicos. El capítulo siete sobre las relaciones con el mundo se divide en dos partes. Todos estos capítulos plantean preguntas que pueden servir de base para un diálogo y un debate en el seno de la comunidad. Hay material suficiente para al menos nueve sesiones, y algunas comunidades podrían abordar también otros temas que consideren importantes o desafiantes para la realidad actual.

He iniciado cada reunión con una oración, seguida de una introducción de quince minutos acera del tema sobre el que se centrará el debate que seguirá a continuación. La comunidad se divide en pequeños grupos o en pares para dialogar, y luego se reúnen para una última media hora de debate general basado en la retroalimentación de los grupos pequeños. El debate final es siempre animado e interesante y tiende a ser abierto, terminando sólo con la comida o la hora de la oración. A menudo las conversaciones abiertas se han extendido a lo largo del día.

Cada vez he adaptado mis breves charlas introductorias a las circunstancias particulares de cada país y comunidad. Sugiero también que haya otras preguntas sobre las que los grupos quisieran discutir, con libertad de elegir sus propias preguntas o incluso conversar algún otro tema relacionado, si se sienten motivados para hacerlo.

Lo sorprendente es la genuina sed de diálogo y discusión al interior de las comunidades monásticas. En un monasterio, un monje dijo, “Hoy, los monjes quieren ser escuchados”. Eso se convirtió en la fuerza motriz para todo el retiro.