P J P Longeat,OSB
Presidente de la AIM

VIAJES EN AMÉRICA LATINA

Junio – Julio 2017

 

En estos últimos meses recibí el regalo de viajar por América Latina por primera vez, a dos países, Perú y Colombia, cuya belleza es solo comparable con la nobleza y profundidad de sus raíces y costumbres ancestrales. Tuve la oportunidad de visitar varios monasterios y de participar en el encuentro de ABECCA.

Viaje a Perú

Una visita a Lima no basta para tener una idea de la enorme diversidad que es Perú. Lo difícil para este país es articular las diferentes características de sus regiones con culturas muy variadas, y encajar en la perspectiva de una globalización que, precisamente, reduce las diferencias con el criterio del valor económico. ¿Cómo, entonces, construir una identidad nacional en que la capital sea representativa?

El poder político es relativamente conservador. El comercio internacional trata de beneficiarse de un país que al mismo tiempo, se resiste y permite que se hagan cambios. A pesar de esto, el desarrollo de Perú es incuestionable. Experimenta uno de los desarrollos más potentes en toda la región. En cuanto a su PIB se encuentra en el tercio superior de las economías del mundo (lugar 50), en términos del PIB per cápita está sólo en el lugar 85. Perú continúa marcado por la pobreza, por el peso de la economía informal (60% de la población activa) y por la desigualdad social, étnica y geográfica. La situación macroeconómica es saludable, ya que ha fundado su expansión en bienes del sector primario (minería, pesca, agricultura) multiplicando los acuerdos de libre comercio y una situación legal y fiscal favorable a la inversión.

El país está entre los cinco principales productores de plata, cobre, zinc, estaño, plomo y oro del mundo. A pesar de los esfuerzos por diversificar la producción, la fortaleza económica del país depende del sector minero. También hay que destacar que Perú, después de Colombia es el principal productor de cocaína del mundo.

El 85% de la población se dice católica. El Estado peruano firmó en 1980 un Concordato con la Santa Sede en el que proclamó su autonomía de la fe católica, reconociendo otros credos minoritarios. En la práctica, el Estado actúa como una Estado católico, aunque hace un importante trabajo para mantener una forma de laicismo, es difícil ver exactamente qué significa esto. Es interesante ver cómo funcionan los monasterios en este contexto.

Pachamacac

AmLatPachacamacSituado fuera de la ciudad, el monasterio de Pachamacac, se ubica a los pies de pequeñas montañas que lo rodean, formando un cuadro encantador. Fundado hace unos cincuenta años por el monasterio de Belmont, de la Congregación Inglesa, vive la tradición monástica en el modo clásico, dividiendo la vida entre el trabajo, la oración y la acogida. En la misma región hay otras fundaciones monásticas. Están las hermanas de Tyburn en Sechura, las hermanas de Morropón, más apostólicas y, finalmente, las comunidades de Ñaña y Chucuito, cuyo carácter es especial y quienes me referiré más adelante.

En Pachacamac hay siete monjes, todos peruanos menos un inglés que vino a Perú con la primera fundación, que en ese entonces estaba en Piura. Durante mi estadía, recibieron la visita de los aspirantes; varios debieran entrar en un futuro cercano. Los monjes viven un ambiente de silencio notable. El horario es 04:40 Vigilias, 07:00 Laudes y Misa (separados por la lectio), desayuno, 12:00 Oficio de Mediodía, 12:30 almuerzo, 17:30 Vísperas, 19:00 cena, recreación y Completas.

Según el padre Prior, Alex Echeandía, la realidad monástica no está integrada al panorama peruano. La vida religiosa, como en muchos otros países de este continente, fue predominantemente apostólica y misionera, incluso los clérigos y laicos no sabían lo que eran los monjes o, incluso, de cómo era su apariencia. Incluso, fue el caso de algunos obispos. Se requiere un trabajo de profundización y comunicación. El padre Alex concibe la vida monástica como un lugar que toca las profundidades de la fe y así permiten su desarrollo en el sentido más profundo. Piensa que la Iglesia de Perú necesita esto y que el alma peruana tiene una dimensión contemplativa que está metodológicamente trabajando en Pachacamac.

Además de esto, el padre Alex es un iconógrafo notable. Dirige talleres en su monasterio y algunas veces acepta pedidos externos.

Ñaña y Chucuito

AmLatNanaAunque no visité todos los monasterios de Perú, ya que están muy distantes unos de otros, fui a Ñaña, que no está muy lejos de Lima, y me encontré en él –un pequeño monasterio fundado cincuenta años atrás por la Congregación Belga– al Presidente de esta Congregación, el superior del monasterio fundador, Wavreumont en Bélgica, y dos belgas que asumieron la responsabilidad de esta comunidad y de la que fundaron en el Lago Titicaca, cerca de Puno, en Chucuito. En estos lugares, los hermanos belgas se han lanzado en un proyecto, que comparten con los laicos que son parte de la comunidad, con el fin de acercarse lo más posible a la población, especialmente los pobres, y convertirse en un lugar de diálogo con la cultura andina en sus diferentes formas. Los monjes que llevan este proyecto son los padres Bernard y Simon-Pierre. El primero es el prior y el segundo ha escrito varios libros muy buenos; se refieren a la teología de la liberación, sin dejarse influenciar. El monasterio de Ñaña está celebrando este año su jubileo de oro, la fundación de Chucuito va a celebrar sus veinticinco años de presencia en este lugar. La pregunta sobre el futuro es inevitable. Una posibilidad es mandar monjes y monjas de otros monasterios del mundo, aunque sea por un período de tiempo, y así apoyar el proyecto que, a mi parecer, tiene un valor como signo para América Latina. Acaba de publicar un libro para acreditar esta experiencia y hacerla más conocida.

Lurín

También me contacté con las hermanas claretianas que acaban de llegar para tomar el lugar de las hermanas cistercienses en Lurín. Las cistercienses eran de edad muy avanzada y la mayoría volvió a su monasterio en España, aunque una se unió a la comunidad de Ñaña, donde continúa con su vocación. En Lurín hay solo ocho hermanas, todas muy jóvenes, en grandes edificios. ¿Cómo lo harán para vivir allí? Es muy pronto para saberlo.

AmLatMachuPicchu¿Cómo podría visitar Perú sin pasar por Cuzco y Machu-Picchu? Tuve la oportunidad y debo decir que, a pesar de lo breve de la estadía, me marcó hondamente estar inmerso en la profundidad de una cultura que está tan perfectamente en sintonía con la naturaleza. Encontrarse en uno de estos lugares por unos días es vivir una experiencia profundamente espiritual que ciertamente marca una etapa en la propia vida.

 

Viaje a Colombia

Un mes después me encontré en Colombia. Me acompañó una traductora, Nathalie Raymond, quien ha pasado diez años como profesora de historia y geografía y es directora de un proyecto en América del Sur, y que viene de pasar seis meses en Vietnam, donde dio clases de francés e inglés en el monasterio de Thien Binh. Estas contribuciones la hacen cercana a la AIM y su colaboración es muy valiosa.

La atmósfera en Bogotá es muy diferente a la de Lima. El paisaje es muy verde, incluso en las áreas más urbanas. Los habitantes parecen serenos a pesar de la reputación de violencia y tráfico ilícito que los golpea. La circulación permanece fluida e incluso los conductores son eficaces: no toman riesgos innecesarios. En cuanto llegué a Bogotá, partí a Medellín para llegar a Guatapé. El padre Humberto Ricón, prior-administrador de Guatapé, me estaba esperando en el aeropuerto. El paisaje es realmente bonito, había salido el sol, “tout rit et chante” a lo largo del viaje. Me sedujo su encanto. La conversación fluyó, gracias a Nathalie que tradujo todo con fluidez y discreción.

Guatapé, Santa María de la Epifanía.

AmLatGuatapeLacPasamos por el turístico lago de Guatapé, donde hay mucha actividad acuática y por la Piedra de El Peñol, una roca gigante, gran atracción turística de la región. Llegamos al monasterio, cuya arquitectura es notable por su sobriedad y buen gusto. Es una construcción reciente, que data del traslado de los monjes desde Bogotá en 1976, huyendo la agitación de la ciudad y estableciéndose en Usmé en 1968.

La iglesia está construida en un plano basilical, sus paredes pintadas de ocre. El ambiente es de calma y serenidad. Los monjes cantan el oficio siguiendo el esquema B de la liturgia benedictina y el órgano acompaña discretamente el canto.

La cena se realizó con mucha simpleza y luego del lavado de platos, un tiempo de recreación comunitaria en el cual realicé algunos contactos. Después de Completas, me fui rápidamente a la cama, para una noche bastante interrumpida.

El jueves 6 de julio la campana sonó a las 4 a.m. El Oficio de Vigilias es a las 4:30. La comunidad toma su tiempo para el Oficio y todo se oye bien. Las Vigilias son seguidas por una hora de lectio u oración personal, luego Laudes a las 6:45, seguida de la Misa.

AmLatGuatapeEl monasterio está situado en los Andes colombianos a 2.000 metros de altura, rodeado de una reserva forestal, a los pies de la represa de Guatapé. Veinticuatro monjes, entre 25 y 86 años, viven allí, siguiendo la Regla de san Benito. En 1968 un grupo de monjes de Envigado, cerca de Medellín fueron enviados a Usmé, al sur de Bogotá. En 1987 el monasterio se erigió en priorato independiente, teniendo su primera elección de prior. Fue elegido el padre Lorenzo Ferrer, quien había liderado la comunidad desde su fundación. En la Pascua de 1992 la comunidad tomó la decisión de buscar otro lugar para trasladarse. Luego de un tiempo de arriendo temporal, se compró la tierra en la municipalidad de Guatapé a 50 kms. de Medellín, con una temperatura promedio de 20°C. El monasterio está a 4 kms. del principal parque de Guatapé.

El 11 de julio de 1995 se puso la primera piedra del monasterio. Los planos proyectan el típico monasterio: una iglesia de tipo basílica con su claustro al lado donde se ubican otras salas monásticas. El monasterio está concebido para 30 monjes y una docena de huéspedes e incluye algunos sectores para acoger a un mayor número de grupos o visitantes, para la liturgia o para un día de silencio y oración. En 1988 se realizó la bendición de los edificios con la presencia del obispo diocesano, la participación de vecinos y muchos amigos. La comunidad pudo mudarse en marzo. El 31 de julio de 1999, el monasterio fue elevado al estatus de abadía y el 3 de agosto fue elegido el primer abad, el padre Guillermo L. Arboleda T. Se inició así una nueva etapa para esta comunidad en este lugar bendito.

Durante la recreación de la tarde tuve una larga conversación con uno de los monjes más viejos de Usmé, que nos entretuvo con sus historias de un pasado heroico.

Viernes 7 de julio, monasterio de Envigado, Medellín

AmLatEnvigadoEse día salimos para Medellín por el camino de la montaña y descubrimos el pueblo desde las alturas. Llegamos al monasterio de Envigado pasando al lado de los muros del antiguo colegio, que había pertenecido a los benedictinos, y que ahora es una estructura independiente. El barrio se llama “Benedictino”. Pronto llegamos al monasterio. Los monjes abrieron un nuevo colegio, justo al lado de los muros de la comunidad, formando así una unidad con el monasterio.

Los monjes no pueden permanecer en sus edificios, y han optado por construir un nuevo monasterio más acorde a sus necesidades, más silencioso, en otro lugar de la propiedad; no han querido abrirse a la posibilidad de dejar el pueblo y dejar el colegio. La capilla es subterránea, el refectorio y la cocina en el piso principal y las celdas en los pisos superiores. Es posible ver todo el pueblo desde una terraza en el techo, una vista impresionante. Visitamos la biblioteca que tiene un par de empleados. La visita al colegio nos dio la oportunidad de tomar contacto con algunos profesores y varios alumnos. Visitamos la biblioteca y el museo, que orgullosamente exhibe una colección de objetos precolombinos presentados en forma didáctica para los alumnos.

El oficio se celebra según el esquema B. Compartimos la oración con la comunidad, pero, desgraciadamente, no pudimos quedarnos mucho tiempo y volvimos a Guatapé en la tarde. Está claro que su contacto es diferente al de Guatapé: el colegio tiene un importante papel en la actividad del monasterio. El padre Guillermo sigue siendo el superior de la comunidad y delega su autoridad al superior local, visitando regularmente a los hermanos.

Hay cuatro monasterios de monjes en Colombia: Guatapé, Envigado, Tibatí y El Rosal. También hay un monasterio Camaldolese al norte de Medellín y una comunidad de hermanas de Tyburn en el pueblo de Guatapé. Guatapé es el más “tradicional” en su enfoque de la vida monástica. En cuanto al trabajo manual, los recursos de Envigado y Tibatí son absorbidos en sus colegios y los de El Rosal, en una gran empresa de carpintería y producción de leche.

Ciertamente hay dificultades en cuanto a las vocaciones. Sobre todo esto ocurre debido a la mentalidad de los jóvenes actuales, marcados por la inestabilidad y la inseguridad. Además, es difícil para ellos estar haciendo siempre lo mismo. Hay también grandes heridas y fragilidad emocional.

Colombia es un país con una fe devocional. Las misas están llenas; hay muchos seminaristas y sacerdotes: en la diócesis en la que está situada Guatapé hay trescientos seminaristas en tres seminarios y seiscientos sacerdotes, de los cuales 200 están fuera de Colombia en misión. A pesar de esto, las vocaciones monásticas son poco frecuentes. ¿Podría vincularse esto a lo que pensé sobre Perú? Los conquistadores vinieron con misioneros y la realidad monástica no llegó en esta área; exceptuando Brasil, es bastante reciente en América Latina. Además, es difícil encontrar formadores y superiores bien preparados.

ABECCA, la Asociación Benedictino-Cisterciense, del Caribe y los Andes, organiza cada cuatro años un encuentro con quienes están a cargo de los monasterios, con varias charlas. Esto podría ser un buen foco para el desarrollo de monasterios en esta región. Vale la pena señalar la experiencia de intercambio entre Guatapé y Pachacamac: los jóvenes monjes de Pachacamac acaban de pasar varios meses en Guatapé para su formación monástica.

Del mismo modo, el nuevo monasterio de Costa Rica (un monasterio diocesano) han tomado a Guatapé como su “padrino”. Sería interesante que esta clase de iniciativa se difundiera para poder ver así qué clase de dinámica se genera a través de este intercambio. Además de esto, los monasterios de Colombia solían reunirse cada año con dos o tres delegados de cada monasterio. ¿sería útil repetir este iniciativa?

Las hermanas de Guatapé

Una palabra sobre el monasterio cercano de las hermanas benedictinas de la Congregación inglesa de Tyburn. Están ubicadas en un lugar incluso más apartado que Guatapé, en lo profundo de la montaña. El camino al monasterio está en muy malas condiciones. El monasterio está construido sobre el mismo plano de Guatapé, por el mismo arquitecto, con una iglesia tipo basílica, muy simple y de muy buen gusto, aunque un poco inesperado en el contexto, en la mitad de la nada. Hay cinco hermanas, de las cuales tres son peruanas, una española y una colombiana. Visitamos la casa y admiramos la vista sobre las montañas desde la terraza de la iglesia. El monasterio recibe un buen número de visitantes que va a hacer retiros personales de silencio.

En el monasterio de hombres hay un buen número de gente en la Misa de vigilias; la iglesia está tan llena que algunos deben quedarse afuera. Hay una gran variedad entre ellos. Uno se queda con la impresión de que los colombianos son gente católica, pero la realidad de la secularización está alcanzando a los países de Sudamérica, además de la severa competencia que ejercen las comunidades evangélicas.

Lunes 10 de julio

En la tarde mostramos un Power Point a la comunidad sobre la AIM. A esto siguió una conversación en la recreación de la tarde. La apertura a la vida de las comunidades de la familia benedictina es un elemento importante para incentivar el esfuerzo conjunto. Siempre es una grata sorpresa para los monjes y monjas alrededor del mundo descubrir que son parte de una red tan vasta cuyo impacto es tan real. Las primeras vísperas nos introdujeron en la Fiesta de San Benito.

Jueves 11 de julio

Para la misa el prior me encargó que hiciera la homilía, una situación poco común, una delicada expresión de fraternidad. Era mi último día en Guatapé y en la tarde me tomé un poco de tiempo para ir a caminar. Este es el modo que tengo de despedirme de los lugares con los que me encariño. En la recreación de la tarde hubo despedidas, fotos, agradecimientos y promesas de regreso, con los buenos deseos de costumbre.

Encuentro de ABECCA

El miércoles 12 de julio llegué a Bogotá, al centro de conferencias de las Siervas del Corazón de Jesús donde se llevaría a cabo la ABECCA, una asociación monástica que agrupa a los monasterios de la familia benedictina-cisterciense del norte de América Latina y del Caribe. El primer encuentro fue en la tarde. El presidente interino, padre Oscar Rivera, abad del monasterio de Puerto Rico, reemplazando a la Madre Stella Venecia de Nicaragua. Como ya no es la superiora del monasterio de La Paz (Juigalpa), debió dejar el cargo de presidenta.

Martes 13 de julio

Charla del padre Alex Echeandía, prior del monasterio de Pachacamac en Perú. Habló de la identidad benedictina-cisterciense: “¿A qué valores se puede renunciar sin perder la identidad?” La conversación se realizó en grupos, seguida de un plenario. En la tarde la hermana Mahislen, de la fundación de Vittorchiano en Venezuela, habló magistralmente de la relación entre la vida monástica y el misticismo. Fue seguida por una discusión muy enriquecedora.

Viernes 14 de julio

El padre Marco Antonio Maldonado, del monasterio trapense de Jacona en México, compartió una reflexión sobre “¿Cómo comunicar nuestra identidad y hacer uso de la cultura cibernética en nuestros valores monásticos hoy y mañana?”.

En la tarde, Marta Inés Restrepo, una hermana apostólica, nos habló de la educación para el amor casto para los hombres y mujeres de hoy. Estudió sicología en Europa y continuó sus estudios en el Institute d’Etudes Théologiques en Bruselas, siguiendo a Françoise Dolto. Así, nos entregó su propia síntesis, de un buen equilibrio.

Más tarde yo presenté a la AIM. Uno de los participantes destacó de qué modo la presentación del trabajo monástico aparece como lámparas encendidas en la noche alrededor del mundo. Estamos llamados a desarrollar la hermandad y la solidaridad entre monasterios, nuevos y antiguos, ricos y pobres, de las más variadas maneras.

Sábado 15 de julio

Nos fuimos en grupo al monasterio de El Rosal, de la Congregación de Santa Otilia, a dos horas de viaje en autobús. Viajé junto al padre Jacques, prior del monasterio de Cuba, quien me habló sobre su fundación. El viene de Togo y ha sido un gran cambio encontrase en Cuba. Su testimonio me impresionó y me llenó de admiración por los monjes fundadores como él, que están obligados a vivir tan gran sacrificio. El desarrollo de la fundación ha ido lento. El presidente de la congregación, el padre Jeremías Schroedër, fue a Cuba la semana pasada a inaugurar los edificios.

Visitamos el encantador monasterio de El Rosal, en el que me quedé para el final de mi viaje. Después de esto, fuimos a la Catedral de la Sal, en el pueblo de Zipaquira. Es una inmensa mina de sal en la cual se ha excavado una nave comparable con las grandes catedrales y dos naves laterales. La atmósfera es única. Sería fantástico tener tiempo para el recogimiento en un lugar tan fuerte, pero estábamos en Latinoamérica y rodeados de turistas: el silencio y el recogimiento no eran exactamente ahí la regla.

Domingo 16 de julio

ABECCApresidentteDespués del Oficio y el desayuno, vino un encuentro oficial de la ABECCA para planificar el futuro. El padre Oscar Rivera no deseaba seguir con su presidencia interina que había hecho tan bien. Después de una buena discusión, el padre Alex Echandía, de Pachacamac fue elegido como presidente de la ABECCA, en tanto que la Madre María Luisa Ordaz, superiora de las Hermanas catequistas de Maria Santísima de México, aceptó el cargo de vicepresidenta, y el hermano Javier Esteban López de Tibatí, el de secretario. El padre Oscar aceptó el cargo de tesorero. Este equipo dinámico se ve muy prometedor para el futuro.

Al final de la mañana nos fuimos al monasterio de Tibatí, donde celebramos la Misa en la gran iglesia del colegio. Los monjes de este lugar administran un colegio que tiene una excelente reputación en el área y del que vienen un buen número de responsables de la sociedad colombiana. Después de visitar la casa, comimos en el refectorio del colegio, ya que los estudiantes no estaban durante el fin de semana.

En la tarde volví al monasterio del Rosal con el prior y dos monjes más.

Compartimos la comida con la comunidad y, después de rezar Completas, nos fuimos a nuestros cuartos a reponer fuerzas durante la noche.

AmLatElRosalMenuiserieEl priorato de El Rosal pertenece a la congregación alemana de Santa Otilia. El monasterio fue fundado en 1924 por la comunidad de Güigüe en Venezuela, primero en el Norte de Colombia cerca de la ciudad de Pamplona. En 1957 los monjes decidieron mudarse a un lugar más apropiado, cerca de Bogotá. Se cambiaron a El Rosal en 1961, y actualmente el monasterio está compuesto por edificios monásticos y una hospedería de 17 habitaciones. Los huéspedes son numerosos y variados. El Oficio se celebra de acuerdo a la liturgia de las horas del breviario romano. Esta tranquila visita me dio un buen contacto y otra mirada del monacato en Colombia.

Para el Prior, el objetivo es crear una vida familiar en la que, por ejemplo, los huéspedes se integren en el refectorio. Hay una dimensión de apertura y flexibilidad que la comunidad espera mantener en el futuro. El taller de carpintería es productivo, aunque tiene varios empleados. La comunidad es razonablemente grande y vive bien. Continúa inevitablemente marcada por su origen alemán, pero tiene muchas ganas de promover el diálogo con la población colombiana.

Durante mi estadía, los superiores de la Congregación en América Latina y América del Norte tuvieron un encuentro en El Rosal. Estoy contento de haberlos conocido. Tuve el placer de conversar con ellos y adquirí alguna información sobre Venezuela y la situación del monasterio de Newton, EE.UU., donde hoy hay hermanos coreanos de Waegwan, tomando el lugar de los monjes norteamericanos más viejos, que se han ido a otros lugares.

ABECCATibatiEste viaje fue muy significativo para mí, nunca había estado en América Latina. Su descubrimiento fue muy ilustrativo e inmediatamente me encantaron todos los lugares que visité. El encuentro de CIMBRA (Brasil) tendrá lugar en noviembre de 2017. En esa oportunidad continuaré mi descubrimiento de ese continente y sus monasterios, esperando tener la oportunidad de ir alguna vez al Cono Sur que también tiene un grupo de monasterios, y que en 2019 participarán en la gran reunión del EMLA, el encuentro de todos los monasterios de Latinoamérica, en Argentina. Permanezcamos unidos en el corazón de la gran familia que formamos, para el bien de todos nuestros monasterios en la gracia del Evangelio.