Congregación de Nuestra Señora del Calvario

Benedictinas de Nuestra Señora del Calvario,

mujeres en camino

 

Celebramos este año el cuarto centenario de nuestra fundación, el 25 de octubre de 1617 en la ciudad de Poitiers, como Pequeña Congregación Benedictina, actualmente en cuatro lugares: Angers, Bouzy-la-Forêt (diócesis de Orleans, a 10 km de la Abadía de Fleury), Jerusalén y Prailles (Deux-Sèvres en la diócesis de Poitiers).

Estamos felices de compartir con ustedes estas reflexiones que nos congregan. Nuestra debilidad actual es una verdadera fuerza, una gracia: fuimos fundadas como Congregación en un espíritu de familia. Hoy, en la celebración de nuestros 400 años, caminamos juntas en un verdadero camino de renovación, siguiendo las huellas de aquellas que nos han precedido.

 

Una breve historia

La Congregación fue fundada en los inicios del siglo XVII, en un momento complejo de la historia de Francia, en que la vida política y la vida espiritual estaban íntimamente relacionadas; cuando la confrontación entre católicos y protestantes había desgarrado al país, a consecuencia de la Reforma protestante iniciada el siglo anterior (31 de octubre de 1517). Un movimiento de Reforma también ocurría en el seno de la Iglesia Católica con el Concilio de Trento (1545-1563). Fue un período de riqueza en la renovación espiritual, a medida que las Órdenes se iban estableciendo en Francia como el caso del Carmelo (1604) con el Cardenal de Bérulle, y la Visitación (1610) con Francisco de Sales y Jeanne de Chantal.

Una vocación frustrada

Nuestra fundadora, Antoinette d’Orléans-Longueville (1572-1618) perteneció a la alta nobleza. Prima de Enrique IV, se casó con Charles de Gondi, con quien tuvo dos hijos, enviudó a los 24 años lo que la llevó a buscar, siguiendo el anhelo de vida religiosa que había sentido desde la infancia, un convento donde se viviera una vida estrictamente reformada. Así entró en las Feuillantines de Toulouse (reforma cisterciense del siglo XVI) para vivir allí la vida humilde y oculta que buscaba. Salió de allí por orden del Papa en 1605, para reformar la Abadía de Fontevraud, una reforma que no pudo lograr debido a la resistencia de las hermanas y la oposición de la abadesa. Se vio obligada a exiliarse en el priorato de Lencloître, dejando luego la orden de Fontevraud para fundar con otras 24 hermanas una nueva Congregación en Poitiers, con el apoyo del capuchino Joseph du Tremblay.

Seis meses después de la fundación murió agotada. El padre Joseph asumió el apoyo de la Congregación en ciernes y le dio una sólida formación espiritual. Escribió las constituciones y estableció un seminario en el monasterio parisino de Marais, para formar a las futuras prioras. Entre 1618 y 1638 se fundaron 16 monasterios en el Oeste y en París.

Bajo el nombre de Nuestra Señora del Calvario, tomada de Fontevraud, la Congregación honra la compasión de la Virgen María cuando estaba parada al pie de la Cruz. Centrada en la contemplación del Misterio Pascual, está inspirada por el espíritu que la conduce a orar por la unidad del Cuerpo de Cristo y por la paz en Tierra Santa. Heredó desde el siglo XVII la práctica de retiros anuales personales durante diez días, y retiros el sábado, centrados en el misterio del Sábado Santo, el gran Sabbat de Cristo.

La Congregación, de derecho pontificio, está compuesta de cuatro monasterios autónomos, gobernados por prioras elegidas por seis años (renovables). Unidos en el mismo espíritu, bajo la guía de una priora elegida presidente. Desde el 30 de abril de 1987, la Congregación se unió a la de Subiaco-Monte Cassino. Los monasterios siguen la Regla de san Benito, con énfasis en la simplicidad (prioras en lugar de abadesas), de la que san Benito en la cueva de Subiaco es el modelo.

 

Las Comunidades en la actualidad

En 1991 conscientes de la fragilidad de la Congregación y de la evolución del mundo, llevamos a cabo una reflexión profunda que condujo a una reorganización geográfica de sus integrantes.

 

NDCalvairePraillesMonasterio de la Anunciación en Prailles

El primer monasterio de la Congregación, fundado el 25 de octubre de 1617, tiene como misión la unidad de los cristianos, que ha sido parte integral de nuestra inspiración desde el principio. Como un signo de unidad a fines del verano de 1999, seis hermanas caminaron desde Saint-Julien-l’Ars hasta Prailles con cuatro hermanas protestantes, diaconisas de Reuilly, deteniéndose en comunidades católicas y protestantes de Poitou. Cada año en la mañana de Pascua, protestantes y católicos se reúnen para celebrar con alegría la resurrección del Señor y compartir el desayuno. En 2017, se plantó un pino sombrilla, símbolo del protestantismo de Poitou, a petición de los protestantes locales reformados.

Nuestra vida benedictina nos invita a bendecir a Dios por su creación, por todo lo que nos ha confiado. Tiene una nota de sobriedad, de compartir y de renunciar a lo superfluo. Nuestro trabajo, nuestra comida, nuestra habitación y nuestra conciencia del medio ambiente nos ayudan a jugar un papel en el desafío ecológico de hoy. En la década de 1950, la comunidad abrió una imprenta. En 2011, ante la creciente complejidad del comercio, una reflexión comunitaria nos permitió volver a la tipografía. Estamos investigando las posibilidades que ofrece esta técnica tradicional para encontrar una obra más manual y creativa, más compatible con nuestra vida monástica. La creación de tarjetas religiosas y pequeños cuadernos a mano, con letras en plomo, grabados en madera, impresos en platos, es el fruto de nuestra meditación en la Palabra y en nuestra oración.

 

NDCalvaireAngersMonasterio de la Presentación en Angers

El monasterio de la Presentación, que permanece en el mismo sitio desde la fundación en 1619, es testigo de nuestra historia. Se creo en 2016 una “Escalera de San Benito”. Propone a las jóvenes un espacio para basar sus vidas en Cristo con los valores de la sabiduría humana y espiritual que se observa en la Regla de san Benito.

Este lugar histórico alberga también una comunidad carmelita, hermanos misioneros de María Inmaculada y la comunidad Lazarus (habitaciones compartidas por jóvenes activos y personas en situación precaria).

 

Monasterio de Nuestra Señora de Bouzy-la-Forêt

NDCalvaireBouzyTenemos la ventaja de estar situados a 10 km de la Abadía de Fleury en Saint-Benoît-sur-Loire. Tenemos una buena relación con los monjes, nutrida por la oración, la ayuda mutua y la celebración conjunta de las fiestas de san Benito y santa Escolástica. Organizamos una tarde ecuménica en Pentecostés y en la víspera de la Transfiguración. Muchos cristianos de todas las tradiciones vienen a unirse a nosotros para este momento de oración y conocimiento mutuo.

Nuestro trabajo principal es la elaboración de l´Eau d’Emeraude, una loción para la piel a base de miel y plantas. Esto nos da un sustento. También es una buena forma de participar en la creación divina y maravillarse de la riqueza y belleza de la naturaleza. También nos hace ser solidarias con nuestros hermanos que sufren. Tratamos de asegurarnos de que nuestro trabajo sea una obra mediante la cual Dios sea glorificado y nuestros hermanos aliviados.

La acogida y la compasión son importante para nuestra vida como benedictinas de Nuestra Señora del Calvario, y ofrecemos un refugio de silencio y oración a muchos grupos de la diócesis y a cualquiera que desee compartir paz y consuelo en la fuente del agua viva que es Cristo crucificado y resucitado.

Los oblatos y los amigos del monasterio forman una fuente de oración y cooperación en la comunidad. Con ellos experimentamos un verdadero intercambio de dones que nos enriquece a ambos.

 

Monasterio del Monte de los Olivos en Jerusalén: un lugar único en la Iglesia y en la vida monástica

“ ¡Jerusalén! ¿Cuánto tiempo mi corazón saltó de alegría ante este nombre? ¡Las Hijas del Calvario por fin deben establecer allí su tienda de campaña para honrar e imitar la Pasión del divino Maestro, para unirse a la Santa María en su sufrimiento!” (Extracto de una carta de la Madre Saint-Jean de la Croix, superiora general de 1886 a 1902).

Hoy nuestra comunidad es internacional e incluye hermanas que han venido del mundo árabe y judío ¡un verdadero desafío!

Para mantenernos firmes en las pruebas y perseverar en la oración en el Monte de los Olivos, tenemos la mirada en las murallas de Jerusalén, donde Jesús amaba retirarse con sus discípulos, donde vivió su agonía y su ascensión, frente a la explanada del Templo que Él a menudo visitaba, frente al Calvario y el Santo Sepulcro, donde ofreció su vida para unir a los hijos de Dios dispersos.

Aprender a atravesar las turbulencias políticas y las consecuencias de las tragedias humanas sufridas por cada uno, es un buen anclaje del “Dios La acogida y la compasión son importante para nuestra vida como benedictinas de Nuestra Señora del Calvario, y ofrecemos un refugio de silencio y oración a muchos grupos de la diócesis y a cualquiera que desee compartir paz y consuelo en la fuente del agua viva que es Cristo crucificado y resucitado.

Los oblatos y los amigos del monasterio forman una fuente de oración y cooperación en la comunidad. Con ellos experimentamos un verdadero intercambio de dones que nos enriquece a ambos.

 

NDCalvaireJerusalemMonasterio del Monte de los Olivos en Jerusalén: un lugar único en la Iglesia y en la vida monástica

“ ¡Jerusalén! ¿Cuánto tiempo mi corazón saltó de alegría ante este nombre? ¡Las Hijas del Calvario por fin deben establecer allí su tienda de campaña para honrar e imitar la Pasión del divino Maestro, para unirse a la Santa María en su sufrimiento!” (Extracto de una carta de la Madre Saint-Jean de la Croix, superiora general de 1886 a 1902).

Hoy nuestra comunidad es internacional e incluye hermanas que han venido del mundo árabe y judío ¡un verdadero desafío!

Para mantenernos firmes en las pruebas y perseverar en la oración en el Monte de los Olivos, tenemos la mirada en las murallas de Jerusalén, donde Jesús amaba retirarse con sus discípulos, donde vivió su agonía y su ascensión, frente a la explanada del Templo que Él a menudo visitaba, frente al Calvario y el Santo Sepulcro, donde ofreció su vida para unir a los hijos de Dios dispersos.

Aprender a atravesar las turbulencias políticas y las consecuencias de las tragedias humanas sufridas por cada uno, es un buen anclaje del “Dios con nosotros” que funda la esperanza en los corazones de aquellos que comparten la vida con la comunidad.

Amar a cada persona, quien quiera que sea, que llama a la puerta y compartir con ella el sentido de la vida que cada uno vive, Dios es ese sentido; dar la bienvenida a los peregrinos que buscan un lugar de oración y silencio o que buscan un testigo es una dimensión importante de nuestra misión en Tierra Santa. La Palabra de Dios en esta tierra donde la Palabra se hizo carne resuena fuertemente. Nutre nuestra lectio divina e inspira los íconos que pintamos en nuestro taller. El mensaje que ellas transmiten toca a personas de todo el mundo; estamos contentas de participar en la nueva evangelización.

En la ladera del Monte de los Olivos, frente a la Ciudad Vieja, nuestro jardín ofrece fruta casi todo el año. En el otoño, los voluntarios ayudan a la comunidad a cosechar las aceitunas, con las que se hará un excelente aceite.

Se ha hecho un llamado para que este lugar pueda permanecer como base monástica de oración y unidad: proponer a las hermanas benedictinas de otras Congregaciones y continentes que vengan a vivir con nosotros durante un año o más, y si es posible para siempre, conscientes de la pobreza y la riqueza de este lugar único en el mundo. Se busca cooperación, especialmente de la Congregación de Tutzing.

¡Mira que hago todas las cosas nuevas!

La palabra RENOVAMINI escrita en la invitación al coloquio que tendrá lugar en Poitiers en los próximos días 26 y 27 de octubre, de Efesios 4,23, fue tomada de nuestro retiro de diez días. Expresa nuestro deseo de vivir nuestro cuarto centenario permitiendo renovarnos profundamente por la gracia de este jubileo, y abrirnos completamente a la obra del Espíritu que “que hace nuevas todas las cosas”.

En el momento de nuestro capítulo general en 2007, una de las hermanas nos alertó sobre el hecho de que estaríamos celebrando nuestros 400 años dentro de diez años. Utilizamos el tiempo intermedio para vivir una novena de años, una peregrinación interior que nos llevaría a la celebración de este aniversario. El tiempo ha estado marcado por hermosas reuniones de la Congregación en nuestros monasterios de Bouzy-la-Forêt y Prailles, peregrinaciones a nuestros lugares de origen, Saumur, Fontevrault, Lencloître y Poitiers.

Se ha llevado a cabo en todas las comunidades una importante tarea de clasificación de archivos, gracias a la hermana Lydie que visitó nuestras cuatro comunidades, y luego con Ellene, una joven archivista que está ayudando en el proyecto. Esto nos recuerda la importancia de la memoria viva, de los recursos humanos y espirituales de las hermanas que nos precedieron y nos abrieron el camino. Hoy, apoyadas por estas raíces, estamos invitadas a escribir una nueva página de nuestra historia sagrada. “Para abrir el pasado de nuevo, para liberar sus posibilidades aún por cumplirse. ¿No es el cristianismo por excelencia la comunidad de aquellos que creen que la vigilancia y la esperanza brotan de la memoria?”1.

Una exposición, “Des femmes en chemin” (Mujeres en Camino), haciendo uso de nuestros archivos. Retrata nuestra historia recoge, mira todos estos eventos a la luz del espíritu de gracia y oración en el que fuimos fundadas.

 

1 Alain Thomasset, De la juste distance au passée, art. Christus, juillet 2008, p. 287.