Padre Jean-Pierre Longeat, OSB,

Presidente de la AIM

 

JPLongeatEl Congreso de Abades y Priores benedictinos tuvo lugar en Roma del 5 al 16 de septiembre. Este número del Boletín de la AIM nos dará un buen eco. Dejamos para los próximos números los aportes realizados por los numerosos talleres de este congreso.

Fue elegido un nuevo Abad Primado. Se trata del padre Gregory Polan, hasta entonces abad de la Concepción en EEUU. Lo conocemos bien en la AIM porque era miembro del Consejo. Siempre ha mostrado un gran interés por nuestro trabajo y estamos seguros que será un gran apoyo para nosotros. Le aseguramos nuestra oración y lo felicitamos.

El padre Notker Wolf, se comprometió siempre con la AIM y le dio un nuevo impulso. Le agradecemos por el inmenso trabajo que ha hecho por San Anselmo, por la Confederación Benedictina y por mucho más.

Los próximos meses marcarán una etapa importante en la vida de la Alianza Inter-Monasterios pues la Secretaria General de nuestro organismo regresará a su monasterio de Eibingen después de más de quince años de servicio.

SGHappRecordamos que después de la dimisión del padre Marie-Bernard de Soos, en 1997, el nuevo Abad Primado, Marcel Rooney, reestructuró la AIM para adaptarla al servicio internacional que este organismo está llamado a ejercer. El padre Martin Neyt, OSB, fue nombrado Presidente de la AIM. El padre Jacques Côte, OSB, fue nombrado Secretario General, residiendo en Roma. La AIM deviene de “Alianza Inter-Monasterios”. Los intercambios recíprocos entre los continentes se acentuaron. En 2001, la hermana Gisela Happ entró a formar parte del Secretariado General de la AIM en Vanves. Un año más tarde, se hizo cargo de la Secretaría General. Algunos años después, fue apoyada por la hermana M-Placid Dolores, OSB, (Abadía de Congon, Filipinas). En 2014, un nuevo reglamento interno confirmó la reforma de las estructuras puestas en marcha en 1997.

En 2006, la AIM creó un estudio en Vanves, en los locales del priorato de Sainte-Bathilde, el Centro Juan XXIII, para acoger jóvenes monjas de África, de América Latina y de Asia que vienen a estudiar a París.

Durante estos quince años, la hermana Gisela no ha dejado de llevar a cabo admirablemente las tareas del Secretariado General. Los estatutos actuales de la AIM prevén simplemente que el Secretariado General asegure la coordinación de las solicitudes de ayuda que llegan a la AIM y de las relaciones con los centro regionales en otros países de Europa, en vistas a recaudar fondos. Concretamente las tareas son múltiples:

  • Administración.
  • Coordinación de las peticiones dirigidas a la AIM por los diferentes monasterios.
  • Contacto y coordinación con los centros regionales.
  • Búsqueda de fondos.
  • Organización de las reuniones del Consejo, del Comité ejecutivo, del Equipo internacional.
  • Participación en algunas reuniones o sesiones monásticas en Francia o el extranjero.
  • Gestión de los locales de la AIM en Vanves.

La Hermana Gisela regresó al Monasterio de Eibingen (Alemania) en 1972; estaba en aquel momento decidida a pasar toda su vida en las cuatro hectáreas de la clausura del monasterio. Durante muchos años asumió el cargo de mayordoma y acompañó de cerca la fundación de Marienrode. Durante los primeros cuatro años de la fundación transfirió su estabilidad a un auto que no dejaba de transportarla en la autopista entre Francia y Hanovre, dejando un pedacito de su corazón en este nuevo monasterio.

Cuando la llamaron para ser secretaria de la AIM, se inquietó por no haber aprendido francés durante el periodo escolar y de tener dificultad para hablarlo corrientemente; tampoco se había interesado directamente hasta entonces en el desarrollo del monacato en Asia, en África y en América Latina. Sabía que tendría que viajar, lamentablemente para ella, que se mareaba en todos los medios de transporte y detestaba los viajes. Cuando se vio en los Campos Elíseos de París, se dijo: “Ich bin im falschen Film” (“estoy en una mala película, en un mal sueño”) y este mismo fue su pensamiento cuando tuvo que desplazarse a Sydney o a China, donde solo un río la separaba de Corea del Norte.

SMPlacideCon una gran eficacia, adquirió las competencias necesarias y superó numerosos desafíos. La hermana Gisela siempre ha dicho que sin la colaboración de la hermana M-Placid, ella no hubiera podido hacer este trabajo. La hermana M-Placid, ha sido, dice, el regalo más grande para ella en todo este tiempo en la AIM. Nos cuenta que con ella, volvió a hablar inglés. En efecto, la hermana M-Placid siguió cursos de francés nada más llegar. También, las dos, tomaron la buena decisión de que, a partir de aquel momento, ninguna palabra en ingles saldría de sus labios, pero resultó, como en todas las buenas resoluciones: ¡no pararon de hablar en inglés!

Asumiendo la creación del Centro Juan XXIII, la hermana Gisela, deseaba, no solamente favorecer los estudios para las hermanas de la familia benedictina en París, sino también participar en el desarrollo de la comunidad de Vanves. Lo alcanzó con éxito notable.

Tuvo que gestionar dos grandes retos de renovación: el estudio y el albergue de la AIM. Para este trabajo, aprendió muchas cosas, con el reconocimiento del arquitecto y de las empresas portuguesas que realizaron los trabajos. Muchos de los que intervinieron en estos trabajos llegaron a ser para ella grandes amigos.

La hermana Gisela nos dice que se siente de Vanves. Tiene la posibilidad de votar en este lugar. Conoce bien al alcalde y todos los proveedores. Se siente realmente en casa.

La hermana Gisela, no es una hermana de la comunidad de Vanves, va a regresar en primavera a la comunidad de Eibingen que acaba de perder tristemente su abadesa: la madre Clementia Killewald, y de elegir una nueva, la madre Dorothea Flandera.

Unida a la oración, la hermana Gisela se concentró en su trabajo en el Secretariado de la AIM y en la comunidad de Vanves. Sensible y preocupada para llevar a cabo lo que emprendía, ha permitido a la AIM desarrollarse y poder ayudar financieramente proyectos cada vez más numerosos.

La AIM está muy agradecida a la hermana Gisela de todo cuanto ha hecho fielmente a lo largo de todos estos años. Afortunadamente, seguirá relacionada con la AIM y asegurará los lazos con los países germánicos.

La hermana Christine Conrath, monja de la abadía de Jouarre, formará parte del Secretariado de la AIM a partir de otoño y recibirá de la hermana Gisela la inducción necesaria. La hermana M-Placid continuará en el Secretariado de la AIM hasta 2018.