Madre Pascale Barreau, OSB
Abadesa de la Abadía de Chantelle (Francia)

La empresa de la abadía de Chantelle

una breve presentación

 

Desde hace mucho tiempo, la Abadía de Chantelle ha desarrollado una hermosa empresa de productos cosméticos. Fue interesante tener una apreciación de la historia de este “negocio” manejado por un monasterio de monjas. La comunidad no es muy numerosa hoy, pero mantiene su autonomía en relación a los empleados. Agradecemos a la Madre Pascale por su reflexivo artículo.

 

MPascaleDespués de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) las comunidades monásticas de mujeres fueron llamadas a organizarse para vivir gracias a un trabajo rentable. Hasta 1950 la comunidad de Chantelle gozó, como muchas otras comunidades, de independencia financiera, complementada con ingresos de trabajos en ornamentos, arte, imágenes, etc.

A partir de 1952, ayudadas por un monje, las hermanas de Chantelle incorporaron la fabricación y venta de varios productos de higiene y de tocador para uso familiar, trabajo que comenzó en agosto de 1954. En un acuerdo escrito, se decidió que:

- Las ventas se harían sólo por correo, directamente a los consumidores (¡no muy común en esa época!). Eso haría más simple regular el ritmo y más compatible con las exigencias de la vida monástica, en especial la participación en el Oficio Divino. No cabía la posibilidad de que las hermanas salieran del monasterio a vender sus productos.

- La producción se haría sobre la base de los productos de uso común, de calidad; la presentación sería muy simple, pero agradable y atractiva; todo dirigido al uso familiar. Los primeros productos comerciales serían loción de cuerpo y agua de colonia. Varios proveedores y un farmacéutico ayudaron a las hermanas a dar con las fórmulas correctas.

Dos hermanas se involucraron más: una matemática, tomó la contabilidad, y otra, una química, sería la responsable de la producción. Otras hermanas se unieron al trabajo y se ejercitaron en diseñar, hacer, dar terminaciones y empaquetar los productos.

Con el paso del tiempo, la reputación de los productos de Chantelle creció, y el negocio se desarrolló más y más, teniendo cuidado de que se mantuviera proporcional al tamaño de la comunidad. Entonces, se comenzaron a desarrollar nuevos productos, tales como cremas faciales y de manos, lociones after shave, tónicos, shampoos, etc. Algunas tiendas empezaron a vender también nuestros productos.

sitechantelleEn 1962 se creó una Sociedad Anónima (Les Fabrications des Bénédictines de Chantelle) y luego en 1982 una SARL, que tomó el nombre de “Societé Nouvelle des Fabrications des Bénédictines de Chantelle” (SFNB). Dos comunidades de monjas se sumaron como sucursales entre 1965 y comienzos de 1993.

A continuación, en junio de 1993 la Abadía de Sainte Marie du Désert solicitó a las hermanas de Chantelle desarrollar une empresa que les permitiera continuar viviendo del trabajo de sus manos. Después de reflexionar y llegar a un acuerdo, Sainte Marie du Désert se convirtió en sucursal de Chantelle, desde 1994 hasta comienzos del 2012. Fue un período en que se abrieron varias tiendas monásticas, y por lo tanto era relativamente fácil conseguir nuevos clientes y expandir el número de productos para permitir un ingreso para cada comunidad.

Desde 2001 a 2010 la Abadía de La Pierre-Qui-Vire también se convirtió en sucursal de Chantelle, e igualmente en 2001 adquirió un fondo comercial.

En 2005 el negocio recibió la certificación ISO 9001 para la totalidad de sus negocios, y se ha seguido renovando desde entonces. Este proceso de mejora y de mutuo beneficio entre clientes y proveedores ha continuado en coherencia con nuestros votos de conversión monástica; lo que ayuda a las hermanas, hermanos y empleados a organizarse (dos puntos centrales dentro del negocio), a comunicarse mejor y trabajar en conjunto eficientemente.

En 2012, por razones asociadas a las comunidades y también a las mayores dificultades económicas del momento, Chantelle decidió concentrar todo en Chantelle mismo. En el curso de los años se han incorporado empleados para fortalecer la fuerza laboral y suplir las habilidades de las hermanas. Las regulaciones cada vez más exigentes (CE n°1223/2009, relativa a productos cosméticos), las reglas de Buenas Prácticas en la Fabricación de Cosméticos (ISO 22716) y las complejidades comerciales, hicieron necesario contratar gente más competente y con mayor movilidad que las monjas, quienes, sin importar cuan numerosas fueran, no podían asumir este tipo de trabajo sin perjudicar su vida monástica.

Actualmente, hermanas y empleados están llamados a una fuerte colaboración. Todas las hermanas trabajan de una u otra manera en la empresa, una es directora, otra responsable de lo administrativo y financiero; otras venden en la tienda; otras, principalmente las de mayor edad, trabajan en las terminaciones. Bajo la responsabilidad de las hermanas, y en estrecha colaboración con ellas, los empleados crean, manufacturan y venden los diferentes productos cosméticos, cuya gama se renueva constantemente.

La pregunta que surge es ¿por qué continuar con este trabajo si las hermanas no pueden hacerlo por sí mismas? Hay dos razones principales:

- Para dar trabajo a las hermanas, incluyendo aquellas que ya no son jóvenes, equilibrando así su vida de oración y comunidad, permaneciendo así abiertas a las realidades del mundo.

- Proveer un ingreso que les permita continuar su vida monástica en Chantelle, y así mantener los apreciados edificios y vivir en solidaridad con los pobres.

vuechantelleLa presencia de los empleados requiere que el negocio en su totalidad deba continuar funcionando, y que los salarios se mantengan a futuro. Es un desafío que deben tomar para asegurar una sólida y efectiva continuidad de la empresa. Para eso es indispensable estar alertas en tres áreas:

- La colaboración entre hermanas y empleados se debe construir teniendo presente la historia de la empresa, las decisiones de negocios tomadas en la escucha mutua, compartiendo habilidades, en buena convivencia, cuidando los unos de los otros. Por ejemplo, considerando que las hermanas mayores puedan continuar aportando su piedra a la construcción de la empresa. Crecimiento, confianza y generosidad deben estar en el corazón de Chantelle. Reuniones semanales, reuniones de áreas, el constante cuidado de la calidad, los desafíos que las diferentes áreas que se imponen, indicadores de desempeño conocidos; todo esto debe permitir la evaluación de la efectividad de este primer punto.

- La fabricación del producto y su calidad deben responder a las expectativas de nuestros clientes. Nos preocupamos de la escucha y la satisfacción de nuestros compradores. Esto lo tomamos en cuenta para investigar, desarrollar y mantener la calidad y éxito de nuestros productos.

- La mantención y el desarrollo del volumen del negocio, manteniendo los márgenes. Ninguna empresa puede mantenerse sin un mínimo de ganancia. Es primordial velar por la mantención de los márgenes que permitan cubrir los costos asociados.

Por esta razón valoramos enormemente la colaboración mutua entre proveedores y clientes. Los precios se fijan justamente en relación con los costos, pero cuidando que no estén más allá de lo aceptable para nuestros clientes.

 

Conclusión

Trabajar juntos, en un lugar bello y lleno de historia es un privilegio. Sin embargo, tiene implicancias para cada hermana o empleado a nivel del trabajo y relaciones. Es en esta armonía que se encuentra la fuerza para avanzar en el contexto económico mundial y en el de nuestras comunidades monásticas en Europa. Es por ello que nuestro trabajo sigue siendo un servicio del Señor y a cada una de las hermanas de la comunidad.

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