MONASTERIO SANTA MARÍA DE RAUTÉN

El 6 de agosto del año 1988 fue erigido canónicamente  nuestro Monasterio. La Abadía de Santa María Madre de la Iglesia realizó la fundación a pedido de un grupo de hermanas chilenas que deseaban,  desde hacía varios años, vivir el carisma de San Benito.

 Ellas habían establecido contactos con la Congregación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur y su Abad Presidente, el Padre Eduardo Ghiotto, OSB, llevó a cabo los trámites necesarios ante la Santa Sede y el Consejo de la Congregación. La Abadía Mater Ecclesiae (, Uruguay) asumió la fundación enviando el 29 de Julio tres monjas.

Desde 1988 hasta 1995 vivimos en una propiedad cedida por el Obispado de Valparaíso en la ciudad de Quillota. Después nos trasladamos al campo, en Rautén, a 6 Kms de la ciudad, a una casa antigua previamente remodelada y adaptada para Monasterio.

En la actualidad (2002) somos once hermanas, diez Profesas Solemnes y una Profesa Temporal, nueve chilenas y dos uruguayas.

La Iglesia local (de nuestra Diócesis y de Diócesis vecinas) nos ha acogido con alegría. La relación con los Obispos, Sacerdotes, Religiosas y Laicos es muy cercana. Son de notar especialmente los lazos cada vez más estrechos con los responsables del Seminario y los seminaristas, cuyo proceso de formación seguimos año tras año a través de la oración y de sus visitas al monasterio.

La Hospedería, con capacidad para diez personas, está abierta a todos ellos y también a grupos de parroquias y colegios que suelen venir a encontrarse con Dios y con ellos mismos en un ambiente propicio para la oración por su silencio y por el contacto con la naturaleza.

Nuestro trabajo cotidiano se diversifica en: Hostias, Artesanías religiosas, Repostería, Mermeladas y la atención de la Hospedería. La Providencia divina nos sustenta a través de ellos y de la generosidad de muchas personas que aprecian sinceramente la vida Monástica.