MONASTERIO DE QUILVO
LLamada, desde hace 21 años, a ser piedra viva, frágil niño y material disponible...
El 30 de agosto de 1981, Madre Cristiana Piccardo, entonces abadesa
de Vitorchiano- Itália- en la fiesta de la Dedicación de
la Iglesia abacial, entregaba al grupo de las Fundadoras un testamento:
" Piedras vivas. Piedras que se quedan y piedras que parten, unidas a la piedra Angular; niño frágil que sueña con la inocencia del corazón; material disponible (san Agustin), material bautizado. La madera pulida, las piedras esculpidas, no llegarán a ser casa de Dios sino cuando estén unidas entre sí por la Caridad".
Esto, tal vez, es un eco del pedido de Mons.Carlos Gónzalez, obispo de Talca, que en junio de 1978, en compañía del P. Ricardo Gans - prior del monasterio de la Dehesa - presentaba a la Comunidad de Vitorchiano. Para Mons.Gónzalez la Comunidad era
"un gran favor de Dios" y Vitorchiano reconocía la señal eclesial, siempre presente
en el camino de discernimiento de cada nueva gestación de una casa hija.
Un testamento y un programa de vida:
1) que busquen a Dios antes de qualquier cosa; 2) que tengan a Cristo como único Maestro y 3) que amen a la Iglesia, y a la Iglesia Chilena (conferencia de Mons.Gónzalez a Vitorchiano).
En la carta del 4 de junio de 1980, P.Ricardo comunicaba a la Md. Cristiana
que la Comunidad de los Hermanos estaba dispuesta a asumir la función
de Padre Inmediato de la Comunidad, proveer el terreno para la construcción
- un hermano arquitecto ofrecería su trabajo y seguiría la
obra - y ya pensaban en el futuro capellán. Ellos estaban seguros
que Quilvo era obra de Dios en ese rincón del mundo - 7° región-
y que las hermanas deberían crear algo nuevo, distinto, chileno.
El Señor transformaría el paso que iniciaban , en el amor
de Dios, en abundantes gracias para ambos Monasterios.
Así fueron los pasos: octubre de 1980 primera piedra del Monasterio; 8 de septiembre de 1981 fundación de Quilvo; 6 de septiembre primeras tomas de hábito; 25 de marzo de 1988 Autonomía: Priorato Simple; 25 de marzo de 1994 Priorato Mayor; 12 de diciembre de 1992 Dedicación de la Iglesia y el 8 de sptiembre de 1998 conmemoración del 9° centenário del Cister y erección de Quilvo en Abadía con la bendición abacial de la primera abadesa Madre Lodovica Busatto.