MONASTERIO NUESTRA SEÑORA DEL PARANÁ
ALDEA MARÍA LUISA

      El Monasterio Nuestra Señora del Paraná fue fundado como Casa dependiente el 31 de Mayo de 1987 por la Abadía Gaudium  Mariæ (San Antonio de Arredondo), a pedido del Arzobispo de Paraná  Monseñor Estanislao Esteban Karlic, que quiso regalarle al Santo Padre un monasterio contemplativo con ocasión de su  visita al país en ese mismo año.

      Las seis monjas fundadoras, cuatro de votos solemnes y dos de votos temporales, se establecieron en una casa provisoria junto a una escuela, que había pertenecido a las H. H. Siervas del Espíritu Santo, en la Aldea María Luisa situada a 24 kilómetros de la ciudad de Paraná. La mayoría de los habitantes de la Aldea son alemanes del Volga y recibieron a las Hermanas con mucho cariño, aunque al principio no entendían por qué las Monjas no podían visitar sus casas; con el tiempo se acostumbraron ellos a venir al Monasterio.

      Mientras tanto, se buscaba un terreno para construir el Monasterio. Madre Ma. Isabel Guiroy, que estaba como superiora de la «Casa», y Hna. Ma. Graciela Sufé, acompañadas por el Padre Abad Eduardo Ghiotto y Monseñor Karlic, luego de ver varios ofrecimientos, consideraron como mejor la propuesta de donación que ofrecía el Ingeniero Samuel Madrid Páez, de cuatro hectáreas de su campo a un kilómetro y medio de la Aldea. Se compraron  después a un vecino, otras dos hectáreas. Se puso la piedra fundamental del edificio del Monasterio el 11 de junio de 1988 y se comenzó la construcción el 11 de julio de 1990, con una pequeña ceremonia de bendición.

      La vida monástica se desarrollaba entre las alegrías, preocupaciones y el esfuerzo común  propios de algo que recién comienza. El 2 febrero de 1988 ingresó la primer postulante: la señorita Liliana Moyano ( hoy Hna. Hildegardis). Luego entraría otra postulante y habría otros cambios en los miembros de la comunidad: unas Hermanas volverían  a la Abadía fundadora, y otras de allí vendrían a reemplazarlas.

      El 1 de mayo de 1991, la Casa dependiente fue elevada a Priorato dependiente con capítulo propio, y se designó como primera Priora a la Hna. Elena María Sarsotti.
      La casa que habitaban, resultaba cada vez más chica a medida que crecía la comunidad, y el bullicio de los niños de la escuela durante todo el día hacía que ansiaran un pronto traslado al monasterio en construcción. Esto se realizó el 28 de diciembre de 1992.  El edificio llamado «núcleo fundacional» incluía capilla provisoria, refectorio, cocina, locutorio y cuatro celdas, lo mínimo necesario para que las diez Hermanas que constituían en ese momento la comunidad pudieran trasladarse allí. Se agregaron luego a la edificación, a lo largo de estos años, dos talleres provisorios, diez celdas, una casita para huéspedes y un salón multiuso. En este momento, tenemos el proyecto de construcción de nueve celdas que permitirá a la comunidad mudarse al lugar definitivo y comenzar a  utilizar las habitaciones, actualmente en uso, para hospedería.

      La comunidad también siguió su ritmo de crecimiento y el 24 de noviembre de 1997 se  le dio la autonomía al Monasterio. Madre Ma. Isabel Guiroy fue elegida  como primera Priora conventual.
      Como es una comunidad joven y de pocos recursos,  obtienen  el sustento diario trabajando en distintos talleres: de dulces artesanales, de artesanías varias (cuadros, repujados en metal, fundas de cuero para breviarios y Biblia, rosarios, etc.) y ornamentos litúrgicos. Además, se emprendió la plantación de árboles frutales y de una pequeña huerta.

      En este momento (2002) la comunidad cuenta con diez monjas de votos solemnes y dos de votos temporales que quieren vivir intensamente su vida monástica en la Liturgia de las Horas y la Eucaristía, compartiendo alegrías y preocupaciones diarias y tratando de vivir con el trabajo de sus manos, ofreciendo el esfuerzo y la fatiga por la salvación de todos.